Aopoa

Lanzando una invasión xi’an

Desde el inconfundible zumbido de sus propulsores vectoriales dobles a las estilizadas líneas de su característica silueta, el modelo de exportación de la esbelta nave de reconocimiento del fabricante de naves xi’an AopoA (pronunciado /uh-POE-uh/), la Khartu-Al, ha causado sensación entre los entusiastas de las naves espaciales desde que hizo su debut en la UEE hace nueve escasos años.

Tras la exitosa asociación para compartir tecnología alcanzada con la compañía fabricante de naves MISC, el emperador Kray ha ido permitiendo lentamente que su gente pueda efectúas más transacciones comerciales con otras especies. Los efectos de esta nueva política pueden verse dando frutos con la producción de la Khartu-Al, la primera nave de diseño completamente xi’an cuya venta en la UEE ha sido aprobada, lo que señala un importante paso en el desarrollo comercial xenoeconómico.

Sin embargo, hasta no hace mucho, AopoA y sus naves no eran tan bienvenidas en el espacio humano.

Cruzando la línea

Durante el apogeo de la guerra fría, las armadas de la UEE y los xi’an mantenían un frágil punto muerto a lo largo de la línea Perry. Aunque había grandes flotas patrullando la frontera, desafiándose mutuamente a hacer el primer movimiento, la mayoría de los verdaderos combates se libraban mediante operaciones clandestinas. Ambas especies se dedicaban a enviar pequeñas naves exploradoras para efectuar misiones de reconocimiento a lo largo de la línea, reuniendo información que, en caso de que estallara una guerra abierta, es posible que acabara siendo más valiosa que las reservas de misiles.

Incluso después de que el senador Akari negociara la paz en 2789 y la línea Perry fuera oficialmente disuelta, la desconfianza y las sospechas persistieron en ambos gobiernos, quienes temían que la tregua acabara siendo meramente temporal.

Tal como hemos averiguado por documentos desclasificados bajo la Ley de Verdad Histórica de 2941 del imperator Costigan, la UEE siguió lanzando misiones secretas a lo largo de la frontera en un intento por averiguar cuáles eran las verdaderas fuerzas e intenciones de los xi’an. Fue en estas incursiones encubiertas donde los pilotos de la UEE se toparon por primera vez con la nave a la que acabarían apodando “Quark”.

Ya que nadie era capaz de acercarse a esta ágil nave, se ganó su sobrenombre por la particular manera en que el brillo de sus propulsores de maniobra la hacían parecer una chispa volando por el espacio. A pesar de haberse encontrado con él varias veces, la Quark siguió mostrándose esquiva hasta el año 2896, cuando un escuadrón de reconocimiento naval tuvo la suerte de encontrar uno de ellos a la deriva y sin piloto. Fue llevado a una base secreta para que lo examinaran, y los científicos militares se pasaron años estudiando esta nave alienígena. Impresionados por sus complejas alas articuladas y propulsores de maniobra vectoriales dobles capaces de proporcionar rápidamente empuje en múltiples direcciones, los científicos se dedicaron al intento de replicar la avanzada tecnología hallada a bordo. Fue en este búnker secreto donde los investigadores advirtieron que en el esbelto fuselaje aparecía un logotipo corporativo con el que ya estaban familiarizados. Visto por primera vez en los restos de bombarderos xi’an clase Volper, ese emblema señaló cuál era la identidad del fabricante de la misteriosa Quark: la corporación AopoA.

Es probable que no sea ninguna coincidencia el que, mientras todo esto tenía lugar tras las puertas de una instalación de altísima seguridad, AopoA estaba encabezando los titulares de la UEE por una razón muy distinta.

 

Beneficios mutuos asegurados

No mucho después de que la Quark (o la Qhire Khartu, pues ese es su nombre xi’an) fuera capturada, la junta directiva de AopoA envió una delegación a la corporación MISC con el propósito de evaluar la posibilidad de un acuerdo de préstamo y arriendo.

MISC, elegida porque su línea de transportes clase Hull había empezado a ganar popularidad en los sistemas de la frontera xi’an, sabía que si lograban incorporar tecnología xi’an a sus diseños de naves, eso les daría una enorme ventaja comercial con ambas especies. En 2910, tras cuatro meses de conferencia a puertas cerradas, se llegó a un acuerdo y MISC se convirtió en la primera (y hasta ahora la única) corporación de naves espaciales humana en poseer semejante alianza empresarial con un consejo industrial xi’an.

Aunque los detalles del acuerdo siguen siendo un secreto comercial celosamente guardado, muchos historiadores teorizan que el emperador Kray aprobó la apertura de negociaciones de AopoA con MISC porque los xi’an habían averiguado que la UEE poseía una de sus naves. Lo que algunos expertos sugieren es que, puesto que los xi’an sabían que sólo iba a ser cuestión de tiempo que los humanos fueran capaces de replicar la tecnología xi’an por ellos mismos, sería mejor compartirla con ellos directamente y ser capaces de lucrarse con ese intercambio.

Evidentemente, de momento sólo podemos especular que ésta fue la razón por la que negociaron el acuerdo con MISC, ya que gran parte del mundo empresarial xi’an y las motivaciones del emperador Kray siguen siendo un misterio insondable.

 

Por la gracia del Emperador

Gracias a la incipiente apertura entre estas dos especies, hemos empezado lentamente a entender mejor la sociedad xi’an, pero siguen siendo un pueblo muy reservado reacio a compartir por completo las complejidades de su cultura. Parte de esto tiene que ver con su longevidad. Muchos xi’an, el emperador Kray incluido, son lo suficientemente viejos como para haber presenciado personalmente las acciones cometidas hace siglos por la humanidad, y siguen sin confiar del todo en ella. En consecuencia, aunque los humanos seguimos sin entender por completo todas las complejidades de la economía xi’an, sabemos que a AopoA, como todas las corporaciones xi’an, se le ha concedido un monopolio sobre el sector de manufactura al que se dedican en exclusiva. Actualmente, AopoA es la única compañía fabricante de naves ligeras que está legalmente permitida en el Imperio Xi’An. En consecuencia, dentro de su junta directiva hay un representante gubernamental que se asegura de que AopoA siempre tenga en mente lo mejor para todos los xi’an en sus decisiones corporativas.

Cuando se les pregunta acerca de la historia de su compañía, las declaraciones oficiales de AopoA proclaman que se dedican a fabricar naves espaciales de tecnología punta por la voluntad y gracia del emperador Kray, pero según fuentes no oficiales, parece ser que AopoA tiene cierta notoriedad entre los xi’an por las agresivas argucias políticas que emplearon hace un milenio para arrebatarle su monopolio al anterior consejo industrial dedicado a la fabricación de naves ligeras. Al incorporar la iconografía de la familia del emperador en el diseño de su prototipo, AopoA desafío a su predecesor a abrir fuego contra esos símbolos sagrados durante la escaramuza de pruebas que determinaría el control de la junta directiva. Fue una treta astuta, puesto que no se podría disparar contra esa nave sin arriesgarse a provocar el descontento del Emperador, y AopoA logró así obtener el control de ese sector industrial. Sin embargo, la compañía no tuvo tiempo para dormirse en los laureles. Antes de que la polvareda se hubiera disipado, ya habían aparecidos numerosos rivales, quienes asumieron que AopoA había obtenido su posición mediante audacia y atrevimiento únicamente, y se propusieron expulsarla de su puesto. Enfrentada a muchos competidores, AopoA volvió a sorprender revelando la innovadora tecnología de propulsores vectoriales dobles que desde entonces ha revolucionado el diseño de naves xi’an. Parece ser que los diseñadores de la compañía habían trabajado en esta tecnología en secreto, pero habían sido incapaces de finalizarla hasta que adquirieron los recursos que el control de la junta les había aportado. A lo largo de los siguientes siglos, AopoA defendió hábilmente su título y fue consolidando su posición.

Explorando el futuro

A medida que el Khartu-Al se va volviendo una vista cada vez más común por toda la UEE, parece que esto puede ser tan solo el principio para el comercio xi’an. Con CTR abriendo nuevas tiendas en nuevos sistemas y MISC trasladando complejos industriales enteros a espacio controlado por los xi’an, las economías de ambas especies se están entrelazando de forma cada vez más intrincada. Hay mucha gente ansiosa por ver otras naves de AopoA modificadas para ser vendidas a humanos, y si la tendencia que estamos viendo hoy en día continúa, puede que no falte mucho para que ver a un piloto humano volando en un Volper de AopoA resulte tan normal como verlo volando un Khartu-Al.

Nota

No esperéis que el ahora familiar modelo 4-Hex de AopoA dure mucho más tiempo. Obviamente diferente del modelo xi’an habitual de AopoA, el 4-Hex fue un intento por parte de la compañía xi’an de atraer el interés de una nueva clientela humana. Tras un rápido (para los xi’an) periodo de pruebas de nueve años, se rumoreo que AopoA reemplazará este modelo por otro más tradicional basado en el modelo xi’an.

Original.