Apocalypse Arms

La caja

Dalton Colabello jamás podría haber imaginado cómo una caja de aspecto poco prometedor iba a cambiarle la vida de forma drástica. Colabello, un magnate de la construcción sobrado de créditos, era un apasionado coleccionista de armas antiguas, pasión que le hizo comprar una extraña caja durante una subasta de excedentes militares celebrada en Cestulus. En su interior, Colabello halló piezas de prototipos de armamento para naves que no se parecían en nada a lo que Colabella había visto hasta entonces. El contenido de la caja fascinó a Colabello, quien inició un viaje que terminaría con la creación de Apocalypse Arms. Tras la subasta, Colabello regresó a su hogar y trató infructuosamente de reconstruir las armas. Aunque no lograba conseguir que los prototipos funcionaran, estaba fascinado por su diseño único y poder potencial. Colabello quedó rápidamente obsesionado por la necesidad de descubrir la identidad del creador de esas armas. Sus contactos con el almacén militar sólo le dieron una pista: la caja llevaba almacenada desde 2792. El mismo año en que el régimen de los Messer cayó definitivamente.

Espoleado por la posibilidad de que estas armas pudieran ser un fragmento perdido de historia, Colabello contrató a investigadores privados para que siguieran su rastro digital y enseñó las armas a numerosos expertos, con la esperanza de que alguno de ellos pudiera proporcionarle respuestas. Finalmente, un experto en la época de los Messer de la Universidad de Carey, en Res, halló un registro de datos archivados sobre la entrada y salida de materiales en el almacén de Davien donde Colabello había comprado la caja. Una consulta de referencias cruzadas en el extenso registro reveló una pista: la caja había sido enviada a ese almacén desde una dirección de Newcastle, en el planeta Magnus.

 

El misterioso ingeniero

Para gran decepción de Colabello, la dirección de Newcastle estaba ahora ocupada por una tienda de Casaba Outlet. Dado lo improbable de que estos elegantes suministradores de moda asequible se hubieran dedicado brevemente a diseñar un conjunto audaz e inventivo de armas para naves, Colabello buscó el registro de propiedad de ese lugar para el año 2792. Los registros revelaron que Genly Engineering Solutions estaba alquilando ese inmueble cuando la caja fue enviada a Cestulus. Aun así, seguía siendo difícil hallar respuestas. Más allá del nombre que aparecía en el contrato de arrendamiento, la compañía Genly parecía no existir.

Los años fueron pasando sin que se desvelara ningún dato adicional. Las peticiones de información al gobierno fueron infructuosas. La falta de avances sumió a Colabello en una profunda depresión y llegó incluso a considerar la posibilidad de vender las armas. Pero su curiosidad no llegó a extinguirse. Con la esperanza de que un método de fuerza bruta proporcionara algún resultado, Colabello fue al Arca para repasar meticulosamente y en persona el censo de Magnus para el año 2792, y tras pasarse meses comprobando nombres, Colabello encontró a un tal Genly Maupin. Colabello quedó decepcionado al descubrir que en esa fecha Genly sólo tenía seis años de edad, pero dado que seguía siendo la mejor pista que había encontrado en años, siguió indagando hasta averiguar que la madre de Genly era Juliet Maupin, una antigua ingeniera de Aegis Dynamics.

Meses después, Colabello averiguó que la bisnieta de Juliet Maupin vivía en Lo, y le hizo una visita. Le mostró los prototipos y le preguntó si tenía alguna idea de si podrían haber sido creación de su bisabuela. Su anfitriona le contestó que su madre le había contado historias acerca de los premios que su bisabuela había ganado por sus diseños de escáneres, pero no había oído nada relacionado con armas. Sin embargo, estaría encantada de permitirle a Colabello examinar las viejas notas de Juliet. En ellas, dentro de una carpeta sin etiquetar, Colabello encontró lo que llevaba tanto tiempo buscando: los diseños originales de Juliet para los prototipos que había en la caja, así como un diario que explicaba su proceso de creación.

 

El genio desconocido

Antes de diseñar las armas que acabarían inspirando Apocalypse Arms, Juliet Maupin trabajó como ingeniera jefe para el titán de la industria de Cestulus: Aegis Dynamics. Juliet dirigió el equipo responsable de los modernizados Retaliators de 2783 que hoy en día siguen siendo sumamente codiciados por los “muchachos de los bombarderos”. Tras ese éxito, Maupin fue presentada a Sulvain Evans, un miembro de alto rango de las fuerzas armadas de la UEE. Evans reclutó a Maupon para un proyecto clasificado para fabrican una nueva línea de sistemas de combate tan avanzados como poderosos para el gobierno de los Messer. Maupin no dudó ni un momento ante la oportunidad de diseñar armas disfrutando de la libertad que tan sólo la financiación gubernamental es capaz de proporcionar.

En 2790, Linton messer XI se dio cuenta de que su Imperio se desmoronaba. Desde fuera, la perenne guerra fría con los xi’an y la emergente amenaza vanduul se estaban cobrando un fuerte peaje, mientras que desde dentro, la muerte de Anthony Tanaka había empezado a transformar a los disidentes entre la opinión pública de meros activistas a revolucionarios activos. Messer XI sabía que tenía los días contados a menos que consiguiera alguna ventaja estratégica, es decir, armas más grandes y potentes.

Evans proporcionó a Maupin un laboratorio ultramoderno y un equipo extremadamente capacitado situados en un edificio anodino de Newcastle. Para mantener su trabajo en secreto, el proyecto recibió el nombre en código de Genly Engineering Solutions en honor al joven hijo de Maupin. A partir del trabajo que ya había realizado en Aegis, Maupin desarrolló prototipos para un cañón Gatling balístico y un impulsor de masas, las armas que acabarían apareciendo dentro de la caja comprada por Colabello.

En 2792, las fuerzas armadas adquirieron los prototipos con la intención de transportarlos hasta Killian, donde serían sometidos a pruebas. Durante el viaje, las grabaciones de la Masacre de Garron II fueron filtradas a la opinión pública y todas las fuerzas armadas de la UEE fueron mobilizadas para sofocar la rebelión. La caja que contenía las armas fue descargada y guardada en el almacén de Cestulus, donde quedó olvidada hasta el día en que Colabello la compró, más de un siglo después.

Tras el colapso del régimen de los Messer, Juliet Maupin se sintió cada vez más preocupada por la posibilidad de que se revelara su asociación con el corrupto gobierno. Abandonó el diseño de armas y huyó con su familia al sistema Corel. Maupin acabó encontrando trabajo en una empresa de ingeniería de Lo, donde participó en un proyecto para fabricar aparatos de escaneo sumamente avanzados que se usarían para detectar el contrabando que se intentara pasar por la frontera entre la UEE y los banu. Muchos de los escáneres que se siguen usando actualmente están basados en los diseños de Juliet Maupin, quien falleció en 2862 sin llegar a saber jamás que su mayor contribución al mundo todavía estaba por llegar.

 

Acelerador de Masas Strife

Apocalypse Arms

Tras aclarar el misterio, Colabello sabía qué hacer a continuación. Le compró a la bisnieta de Juliet Maupin los documentos originales de diseño, vendió su empresa de construcción e invirtió todos sus recursos en la creación de Apocalypse Arms, un nombre inspirado por una frase en los diarios de Maupin que describía su deseo de “fabricar armas que estén a la altura de cualquier situación… incluso el Apocalipsis”.

Con la posesión de los diseños completos, Colabello consiguió finalmente que los prototipos funcionaran, y la primera línea de municiones con la marca Apocalypse Arms llegaron al mercado en 2913. Aunque actualizados para sacar partido de la tecnología moderna, gran parte de lo que Maupin había concebido originalmente hace más de cien años permaneció inalterado, sobre todo el estilo único y rendimiento abrumador de sus armas. En un movimiento audaz, la campaña de ventas inaugural de Apocalypse Arms no tuvo ningún reparo en decir que sus armas habían sido originalmente diseñadas para los Messer. Muchos consideraron obscena esta estrategia, pero las ventas demostraron que había sido efectiva. Colabello fue a todos los programas del Espectro, ya estuvieran a favor o en contra de su campaña de ventas, para hablar sobre la historia de las armas y cómo estos diseños innovadores y potentes habían sido salvados de ser usados por un déspota. Desde su punto de vista, Apocalypse Arms era una historia de éxito humano.

Hoy en día, el espectro de los Messer sigue cerniéndose sobre Apocalypse Arms y ha impulsado a algunos a negarse a comprar sus productos. Muchos más asocian de forma automática el nombre de la empresa con la prevalencia de sus productos en zonas caóticas de conflicto como Nexus IV y Charon III. Aun así, la calidad y efectividad de sus aras no puede ponerse en duda, y con el paso de los años, esta marca ha acumulado una leal base de fans. Usando los innovadores diseños de Maupin como inspiración, Colabello ha contratado a nuevos ingenieros para que sigan ampliando el catálogo de AA. Todo esto hace que Apocalypse Arms sea uno de los fabricantes industriales más interesantes, y mortíferos, del Imperio.

Original. Revisión de Frost.