ArcCorp

La compañía

¡ArcCorp! El así llamado monstruo megacorporativo. Pocos hay en el espacio que no estén familiarizados con este conglomerado de empresas, el planeta que lleva su nombre, sus infames prácticas laborales o sus ubicuos generadores de fusión. Incluso más allá de las fronteras de la humanidad, el logotipo de ArcCorp empieza a ser una visión familiar, el resultado de un complicado acuerdo de exportación que en la práctica permite la existencia de una empresa fantasma dentro de la sociedad Xi’an gracias a la cual se fabrican cada año centenares de miles de motores con el logotipo de la marca.

Pocos saben, sin embargo, que ArcCorp inició su existencia en 2687 como un consorcio de exploración del espacio profundo. Fundada literalmente en un hangar Stor-All por un grupo de amigos, la compañía tenía la intención de emplear su único vehículo espacial Zeus IV para localizar y catalogar puntos de salto y vender esa información a la UEE a cambio de dinero. Reuniendo una reserva de dinero (que incluía los créditos ganados en un premio de lotería y una herencia inesperada) el cuarteto de amigos inició el proceso de explorar el universo.

El problema fue que no hicieron un trabajo demasiado bueno. Tras la agitada década de los noventa, ArcCorp trasladó sus intereses de la exploración (habiendo acumulado un grandioso total de una licencia de salto) a la minería. Durante este periodo de rápida expansión, la corporación obtuvo un éxito significativo adquiriendo derechos mineros en planetas recién descubiertos. Pronto, el ahora llamado ArcCorp Mining Consortium era una de las empresas más rentables de la galaxia, aunque ya no guardara ninguna relación con el propósito original de sus fundadores.

A mediados del siglo XXVIII, ArcCorp colaboró por primera vez con BCK, un gigantesco consorcio de terraformación en la vanguardia de lo que entonces era un negocio lucrativo. Para entonces, ArcCorp ya no se limitaba a los derechos mineros sino que también estaba participando en la colonización de planetas. La sinergia entre estas dos compañías fue muy positiva, resultando en un récord de beneficios para ambas. Los expertos negociadores de ArcCorp podían adquirir los derechos sobre un planeta y luego terraformarlo rápidamente a un bajo precio. A medida que la terraformación iba cayendo en desgracia, ArcCorp acabó absorbiendo a BCK y la gigantesca estructura corporativa que habían utilizado para ayudar a dar forma a la galaxia moderna. Esta absorción fue algo parecido a una adquisición hostil, puesto que el director de BCK fue acusado de malversación corporativa por un denunciante anónimo. Muchos sospechan que la desaparición de BCK fue responsabilidad de ArcCorp, pero jamás ha podido probarse.

En 2811, otro cambio radical alteró el destino de ArcCorp. Ese año, mientras trataban de solucionar un problema con algunas de las plataformas orbitales heredadas de BCK, ArcCorp adquirió una compañía de fabricación de motores llamada NovaLight. Integrada por un equipo excelente de diseñadores pero faltos de sentido empresarial, NovaLight tenía preparada toda una serie de motores de fusión mejorados pero carecía de la capacidad para fabricarlos o venderlos adecuadamente. La adquisición de esa compañía, considerada inicialmente por los entendidos como un error, encendió una chispa. Al cabo de dos trimestres, los motores de fusión de la marca ArcLight eran rentables. En un plazo de cinco años, eran el tipo de motor más vendido para las naves espaciales grandes (de más de 100 metros). En la actualidad, los motores de fusión ArcCorp constituyen la base para esta tecnología, el patrón a partir del cual las empresas de la competencia desarrollan los suyos.

Hoy en día, ArcCorp es la megacorporación definitiva; la compañía es tan grande que pudo comprar un planeta (Stanton III). Aunque ArcCorp sigue obteniendo beneficios de un conjunto muy diverso de industrias relacionadas con los intereses de sus primeros días de existencia (minería, algunas operaciones de terraformación e incluso un nuevo impulso por la exploración), la mayoría del público en general conoce la compañía solamente por sus excepcionales motores de fusión.

Las prácticas laborales de ArcCorp, sin embargo, no son tan excepcionales como sus motores, y debido a ellas se ha ganado la algo merecida reputación de emplear mano de obra barata. Actualmente, los trabajadores de fábricas de ArcCorp viven, envejecen y mueren completamente dentro del sistema ArcCorp. Algunos llaman a esto seguridad laboral, otros lo llaman servidumbre. Los trabajadores de ArcCorp compran en tiendas de la compañía, viven en viviendas de la compañía y pasan su vida dentro de los peligrosos recintos de las fábricas de motores de fusión. Poco dinero llega a salir de este ciclo, e incluso quienes se retiran suelen acabar encontrándose residiendo todavía dentro del sistema de ArcCorp. El destino de la mano de obra de ArcCorp es un problema social contemporáneo que reaparece periódicamente en los titulares, normalmente como consecuencia de accidentes en las líneas de montaje de motores de fusión o suicidios de trabajadores de fábrica. Aunque ha sido votada tres veces como “Peor compañía del universo” por Kaizen, ArcCorp sigue negándose a hacer comentarios oficiales sobre este asunto y por lo general no permite la presencia de observadores en el interior de sus instalaciones.

El planeta

ArcCorp es una de las poquísimas supercorporaciones que poseen su propio planeta. ArcCorp, alias Stanton III, es el planeta más industrializado de todo el espacio humano. Una gigantesca supertierra terraformada, el mundo consiste en capa tras capa de fábricas; hoy en día hay tantas que construir estructuras adicionales es literalmente imposible. Las nuevas instalaciones se fabrican encima de las ya existentes. La sede oficial de la corporación está, evidentemente, situada aquí, en la monstruosa torre ArcCorp que se alza por encima de todos los demás edificios de este mundo fábrica.

La mayoría de las instalaciones de ArcCorp en ArcCorp (esta confusión de nombres suele ser comentada por los habitantes, la mayoría de los cuales afirman que los forasteros simplemente no lo entienden) están situadas en el Círculo de Distritos Comerciales C. Además de la torre ArcCorp (y la interminables hileras de fábricas de motores de fusión que dan la vuelta al planeta entero), la compañía posee una cantidad incalculable de ciudades corporativas. Existe una industria artesanal para los turistas, a los cuales se invita a hacer visitas guiadas a fábricas. Las verdaderas fábricas de motores de fusión, sin embargo, son tan peligrosas que se ha construido una versión idealizada de un complejo industrial entero provisto de hologramas y muñecos animatrónicos que se muestra a los Ciudadanos interesados en visitar una fábrica. Aunque este complejo artificial fue construido para los forasteros que quieran hacer la visita guiada a la fábrica, también ha acabado convirtiéndose en un elemento central de la cultura local.

El planeta ArcCorp fue “descubierto” inicialmente por el Imperio Unido de la Tierra en 2903, junto con el resto del sistema Stanton; lo que esto significa en realidad es que ese fue el año en que el gobierno ejerció su poder de dominio eminente para expropiar el planeta a los habitantes ya existentes, y en 2920 el mundo fue vendido a la compañía ArcCorp. A diferencia de cómo ha sucedido en otros planetas corporativos, ArcCorp decidió dividir la superficie del planeta en parcelas pequeñas en vez de reservarla para un futuro desarrollo. Otras compañías (siempre no pertenecientes a la competencia, pero en todos los demás aspectos sin haber sido preseleccionadas de ninguna otra forma) fueron extendiéndose rápidamente por todo el planeta a una velocidad nunca vista antes hasta que el mundo alcanzó su estado actual.

Original.