Spider, Cathcart

AVISTADOR OSCURO: SPIDER, CATHCART

Saludos, viajero, hay millones de vistas por ver en el universo. Aunque el equipo de EL AVISTADOR está aquí para asegurarse de que obtienes la mejor experiencia de viaje posible, el verdadero viajero es el que va más allá de lo seguro y lo fiable para internarse en los lugares salvajes e impredecibles del universo. Ésto es lo que te ofrece OBSERVADOR OSCURO, recopilando los sistemas en los que tu seguridad no está garantizada.

Hoy vamos a llevarte al cubil de ladrones definitivo. La capital del crimen. La confluencia de lo nefando. Has acertado, viajero, nos dirigimos al sistema Cathcart.

Adelaide Lorris descubrió el punto de salto a mediados del siglo 25… y en una época en la que ella era una fugitiva buscada. Cuando donó a la UNE los datos del punto de salto, muchos especularon que Lorris había estado utilizando el sistema como escondite y sólo estuvo dispuesta a revelar su localización cuando otros exploradores fueron descubiertos escaneando el área. En un fascinante giro de los acontecimientos, Lorris acabó bautizando el sistema con el nombre del conocidísimo Marshall que terminaría acabando con su vida en 2464.

La UNE se abstuvo durante algún tiempo de reclamar el sistema debido a la falta de… bueno… de todo. Aparte de unos cuantos asteroides y planetoides pequeños, el sistema carece de ningún cuerpo planetario, por lo que no posee nada que valga la pena reclamar. La UNE no supo inicialmente qué hacer con el sistema, y aunque la Armada propuso utilizarlo para un sistema experimental de comunicaciones de largo alcance intersistema, acabaron abandonando el proyecto.

A lo largo de siglos, Cathcart fue acumulando lentamente más y más deshechos de las fuerzas armadas, y luego las corporaciones cercanas empezaron a utilizarlo también como vertedero. Nadie sabe cuándo sucedió exactamente, pero fue también durante ese periodo que el sistema empezó a acumular lentamente otro elemento: ocupantes ilegales.

En 2750, mientras estaba remolcando el casco arruinado de una nave retirada del servicio, un joven piloto de la Armada descubrió algo asombroso. Se trataba de una estructura construida por el hombre que ha pasado a ser conocida en todo el Imperio por un nombre:

SPIDER


Construida por fugitivos, criminales y mendigos a partir de los huesos de naves y viejas estaciones, Spider sólo puede ser descrito como un mundo mecánico que está cambiando y creciendo constantemente tanto en forma como en control. Los grupos que poseen y administran las zonas de aterrizaje en una visita pueden haber sido reemplazados por otros en la siguiente, pero en este número vamos a hablar sobre el único lugar al que este intrépido explorador pudo obtener acceso.

NKZ

Probablemente la más misteriosa de todas las zonas de aterrizaje de Spider. Mientras que los territorios controlados por Puño y Clavo y el clan Dace muestran con orgullo su afiliación de forma abierta, nadie sabe realmente quién controla NKZ, pero a cualquiera que entre allí se le dejan bien claras las reglas: las cuentas pendientes se quedan en la bahía de aterrizaje. Recomiendo encarecidamente a quienquiera que desee visitar el lugar que no intente poner a prueba la determinación de los habitantes locales a este respecto.

Lo que habéis oído es cierto. NKZ es el lugar adonde ir si quieres hacer negocios sin tener que preocuparte de que puedas acabar recibiendo un tiro en la nuca. Este lugar está tan bien mantenido que hasta la JOKER ENTERPRISES mantiene un concesionario “no oficial” aquí.

Ya al aterrizar en el hangar ominosamente denominado LIMBO te das cuenta de que la gente que vive aquí se lo toman todo muy en serio. Las torretas tripuladas mantendrán su punto de mira centrado en tu nave a medida que va descendiendo lentamente y se posa en la plataforma de aterrizaje. El personal de guardia que te reciba no será especialmente cortés, pero demostrará la máxima eficiencia a la hora de transportar tu nave hasta su hangar temporal.

Al entrar en la propia NKZ, quedarás atónito ante la variedad de gente que hay en su interior. Desde humanos hasta xi’an, algunos obviamente adinerados y otros con aspecto de apenas lograr subsistir, es una confluencia realmente extraña de personalidades. No resulta tan sorprendente que la congregación más numerosa de gente tenga lugar en la cantina local. Aunque un sitio que se llame GRANJA DE TOXINAS DEL BRAZO ESPIRAL suena como el último lugar al que querrías ir para tomar una bebida, el personal del bar demuestra tener amplios conocimientos químicos en lo que concierne a destilados relajantes.

Antes de venir a NKZ, me dijeron que aquí existe un mercado negro, pero lamentablemente fui incapaz de encontrarlo. Eso, sin embargo, no quiere decir que no exista.

De nuevo, debería recalcarse que viajar a Cathcart es, por si mismo, una idea peligrosa, y los viajeros deberían tomar todas las precauciones posibles cuando intenten visitar Spider, pero ninguna advertencia bastará para detener a todos todos aquellos que sigan queriendo ver una auténtica maravilla de la innovación humana. Escucharme describirlo es una cosa; deberíais avistarlo por vosotros mismos.

Original.

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