BiotiCorp

Un experimento que salió bien

Hoy en día un fabricante de vanguardia de un amplio surtido de instrumentos médicos y quirúrgicos, BiotiCorp puede trazar sus orígenes hasta el famoso laboratorio “Decon” de la Facultad de Medicina Scaliger en Rhetor. Este laboratorio, llamado así por la notoria sensibilidad de su sistema de detección de peligros y la frecuencia con la que los estudiantes que realizan investigaciones allí acaban viéndose atrapados en el edificio una noche entera mientras dura el proceso de descontaminación, ha generado un número abrumador de avances científicos durante el último siglo, y fue, en 2912, el lugar donde los estudiantes de doctorado y futuros fundadores de BiotiCorp, Ted Santos y Diyo Nikolas, se conocieron por primera vez.

Nikolas estaba estudiando los efectos del viaje cuántico en la precisión de los robots de asistencia quirúrgica cuando se encontró por enésima vez encerrada en el laboratorio tras activarse una alarma de descontaminación. Santo, quien había sido transferido recientemente a esta facultad, estaba también en el laboratorio en esos momentos, y se dejó llevar por el pánico cuando sonaron las alarmas que anunciaban la cuarentena del laboratorio.

Tratando de calmar al obviamente inquieto investigador, Nikolas le pidió a Santo que le explicará cuál era su proyecto. Habiendo recibido una beca de la Armada para estudiar la enfermedad de Targion, un trastorno neurológico que había estado apareciendo en astronautas con largos historiales de servicio, Santo estaba estudiando compresión gravitatoria genética con la esperanza de hallar la causa de ese trastorno. Para cuando terminó la cuarentena, tanto Santo como Nikolas se habían dado cuenta de que sus investigaciones estaban relacionadas.

Tres años después, los doctores Nikolas y Santo publicaron un artículo en el Diario de Medicina de Rhetor donde demostraban la relación existente entre la compresión gravitatoria genética provocada por el viaje cuántico y la mayor tasa de mortalidad sufrida por pacientes en estado crítico que están siendo trasladados para ser sometidos a cirugía. El artículo era tremendamente innovador y tuvo un efecto inmediato en los protocolos de Búsqueda y Rescate. Tratando de aprovechar este valioso descubrimiento, la Facultad de Medicina Scaliger se apresuró a financiar la fundación de un centro de investigación privada que sería dirigido por la pareja de investigadores, y así nació BiotiCorp.

El primer producto comercial de la compañía fue un paquete de software para robots cirujanos que les permitía compensar mejor los efectos del viaje cuántico y reducía en gran medida las muertes de los pacientes durante su traslado. Este paquete de software fue adoptado de forma prácticamente universal, y BiotiCorp re-invirtió en investigación adicional todas sus ganancias, consolidando su futura reputación de ser una compañía que se dedica constantemente a ampliar las fronteras de la medicina.

 

En la vanguardia

Habiéndose mudado recientemente a una gigantesca y ultramoderna instalación a las afueras de Candalor, en Reisse, BiotiCorp sigue realizando avances innovadores con cada nuevo producto que saca. Durante más de tres décadas, BiotiCorp se ha asociado con los mejores investigadores y facultativos de múltiples disciplinas científicas para ser los pioneros de tecnologías médicas tan únicas como innovadoras que mejoren la calidad de la atención sanitaria para todos los habitantes del Imperio. Ampliando su ámbito del software a la manufactura, BiotiCorp creó su propia línea de robots de asistencia quirúrgica, conocidos como la serie Autodoc. Aunque puedan carecer del surtido de prestaciones que poseen algunos de sus competidores, estos robots son famosos por la constante fiabilidad con la que desempeñan sus funciones incluso en condiciones menos que ideales. Esta robustez los convierte en los preferidos de los doctores y personal del cuerpo médico de la Armada cuando están sirviendo a bordo de plataformas hospitales móviles como la Endeavor.

La serie Autodoc se convirtió brevemente en el centro de atención tras el reciente intento de asesinato del Consejo de Gobernadores en New Castle. Dado que tras producirse el ataque resultaba imposible acceder a casi todos los hospitales importantes de Borea, los miembros heridos del Consejo fueron subidos apresuradamente a una Cutlass Red que tuvieron la fortuna de hallar posado en una pista de aterrizaje cercana. Al estar la nave equipada con Autodocs de Bioticorp, se pudo estabilizar el estado de los miembros del Consejo mientras se les trasladaba a instalaciones adecuadas para cuidados de emergencia. En un discurso pronunciado posteriormente, el gobernador Jesper Donovin afirmó explícitamente que el Autodoc le había salvado la vida y trató, sin éxito, promulgar una ley que obligara a que hubiera un Autodoc instalado en cualquier edificio gubernamental.

Fue tratando de mejorar todavía más sus robots de asistencia quirúrgica que BiotiCorp abordó por vez primera su siguiente línea importante de productos: los escáneres médicos. En su alocución a los graduados del curso de 2935 de la Facultad de Medicina Scaliger, el doctor Nikolas proclamó que la herramienta más importante que cualquier practicante de la medicina podía tener es el conocimiento. Al mejorar las técnicas de escaneo, BiotiCorp esperaba incrementar las capacidades tanto de los robots de asistencia como de los humanos para determinar con precisión lo que está sucediendo exactamente dentro del cuerpo de un paciente, aumentando así las probabilidades de éxito de los tratamientos. Tras su salida al mercado, el MediScan Vitalus Pro fue recibido con gran éxito por la comunidad médica. Provisto de avanzados parámetros clínicos que permitan analizar rápidamente al paciente y contando con un amplio conjunto de funciones, la línea de escáneres Vitalus Pro proporciona métodos de supervisión médica capaces de satisfacer una amplia gama de precisión en los datos.

Ha habido cierta preocupación de que, al ser tan fáciles de llevar encima, los escáneres Vitalus puedan ser considerados una violación de la intimidad, puesto que cualquier persona provista de uno de ellos puede obtener una vasta cantidad de información personal de una persona desprevenida. Los integrantes de la Asociación de Derechos Civiles del Imperio están presionando al Senado para que declare ilegal escanear a cualquier persona sin su consentimiento, pero hay quienes argumentan que una ley como esa acabaría haciendo más difícil proporcionar cuidados de emergencia a la gente. Aunque el debate sigue en curso, el uso del Vitalus continúa extendiéndose.

No todas las innovaciones de BiotiCorp han tenido tanto éxito como el Autodoc y el Vitalus. En 2924, la compañía presentó una nueva cámara anticontaminación pensada para su uso en zonas de aterrizaje para impedir que enfermedades y microbios de otros mundos puedan infectar a la población local. El sistema PurLyfe llevaba menos de un mes siendo usado en los centros de aduanas cuando surgió la noticia de que la gente que estaba pasando por esa cámara se ponía enferma. Se descubrió que el sistema se había estado mostrando demasiado estricto en su cometido y eliminaba los microbios beneficiosos además de los dañinos. BiotiCorp llevó a cabo una retirada masiva del producto y puso fin a todas las ventas y fabricación de dispositivos PurLyfe. A pesar de la prensa negativa que generó, la opinión pública se mantuvo a favor de BiotiCorp gracias a la rapidez con la que se encargaron del problema y la forma en la que la compañía se apresuró a ayudar a quienes se habían visto afectados.

 

Reconstrucción

Siempre contrarios a dormirse en sus laureles, Nikolas y Santos han estado invirtiendo grandes cantidades de tiempo y recursos de su compañía en lo que creen que será su siguiente gran avance. El proyecto Calíope, dirigido por Livia Haskel, la ingeniera médico jefe de BiotiCorp, es un sistema de diagnóstico e intervención quirúrgica para todo el cuerpo que posee una serie de aplicaciones en cirugía reconstructiva y cosmética. Inspirada por sus propias dificultades personales tras sufrir quemaduras en un accidente de nave, la señora Haskel y su equipo buscan mejorar los sistemas de alteración física actualmente disponibles en el mercado. Aunque ya hace años que la gente es capaz de modificar el color de sus ojos o la forma de su nariz con relativa facilidad, Calíope está pensado para permitir por primera vez que la gente pueda someterse de forma rápida y segura a modificaciones masivas de los tejidos y la estructura ósea que hasta ahora habrían requerido la realización de múltiples operaciones por parte de un equipo de cirujanos.

Tras una exitosa presentación al Senado y el Mando Supremo efectuado por la doctora Santos y la señora Haskel, Calíope ha sido adoptado para sus primeros ensayos por parte de las fuerzas militares, ensayos que se supone que han tenido resultados impresionantes. Los astronautas que hasta hace poco habrían pasado el resto de su vida con cicatrices debilitantes pueden ahora ser recompuestos hasta una condición normal o, si así lo prefiere el astronauta, incluso mejor que antes. Con una respuesta tan positiva, Calíope está ahora empezando a llegar a los centros médicos civiles por primera vez. Los pacientes que han experimentado de primera mano este aparato lo han descrito como “capaz de cambiarte la vida”. Todavía está por ver qué impacto social y cultural tendrá el que una persona tenga la posibilidad de cambiar por completo su aspecto con tanta facilidad, pero parece indudable que BiotiCorp ha transformado otra vez el universo en el que vivimos.

Original. Revisión por Frost.