Drake Interplanetary

Todo ciudadano conoce Drake Interplanetary: cursis vallas publicitarias protagonizadas por mujeres imposibles de plástico con la piel llamativamente teñida inclinadas sobre uno de sus últimos modelos de combate, los rótulos en las noticias hablando sobre investigaciones frustradas que hablan sobre sus lazos criminales, el estilo poco aeródinamico de sus siluetas. La huella dejada por la compañía es generalizada e inevitable para cualquiera que visite el espacio.

 

La Cutlass

La AS-1 Cutlass es la piedra angular de Drake. Increíblemente asequibles, las Cutlass de Drake son usadas a lo largo de la galaxia para miles de roles diferentes: ambulancia de búsqueda y salvamento, prospectora minera, conversiones a puestos de comida rápida…la naturaleza modular de la Cutlass significa que puede ser cualquier cosa para cualquier persona. Pero no se puede negar el hecho de que es el vehículo preferido por aquellos que tratan de evitar la ley…y para aquellos que directamente la desafían. Si la piratería tiene una cara corporativa, esta es Drake Interplanetary.

En sus comienzos la Cutlass no era tan siniestra como lo es hoy día: Inicialmente fue desarrollada siguiendo las especificaciones de la UEE como candidata a ser “el caza del pueblo” en el 2845. Las indicaciones fueron crear una nave de combate “low cost” configurable que pudiese ser construida rápidamente para equipar a escuadrones de defensa en zonas lejanas en tiempos de necesidad. La Cutlass perdió la apuesta contra la ahora olvidada Wildcat, pero el equipo de desarrollo decidió readaptar el diseño para un uso civil.

A pesar de todo, la Cutlass fue un diseño espectacular. Quizás no tenia los asientos de cuero o los detalles plateados de una nave de lujo de Origin, ni la endurecida fiabilidad de un diseño de Roberts Space Industries…pero podía ser construida rápidamente usando materiales comunes en casi cualquier mundo habitable por aproximadamente una cuarta parte de lo que costaría cualquier otra nave del mismo tipo. Todo ello era lo que la hacía totalmente fiable: famosos hologramas de pruebas mostraban el prototipo de la Cutlass volando de forma temeraria a través de un campo de escombros espaciales.

El primer objetivo de la empresa fueron las milicias privadas. La ley de la UEE permite (algunos dirían que incluso promociona) que cualquiera, en cualquier lado posea su propia nave armada y por eso, la idea era que los escuadrones de las zonas más lejanas darían una buena acogida a un modelo de bajo coste de producción. La junta de Drake pensó que las áreas clasificadas como zonas de alto riesgo por las aseguradoras se alegrarían de tener una forma más fácil de reemplazar las naves perdidas.

Tenían razón, o al menos, eso es lo que parecía. Las ventas fueron un éxito: en nueve meses Drake abrió seis fábricas en otros planetas y autorizó a distribuidores en nueve sistemas. En un año más, los recursos de la compañía se cuadriplicaron. Tras otros cinco años se convirtieron en la quinta compañía de fabricación de naves más grande y eran incapaces de licenciar a fabricantes que les entregasen subsistemas lo suficientemente rápido. La compañía fue reconocida como un enorme éxito empresarial, alabada en las publicaciones económicas como ese pequeño proyecto que finalmente sería capaz de plantar cara a grandes como RSI o MISC y forzarles a cambiar la manera en la que hacían negocios. Desde la perspectiva de los números, parecía que todo el mundo estaría volando en una Cutlass en los siguientes diez años.

 

Fundación

Drake Interplanetary fue constituyó como compañía poco después de la salida a la venta de su exitosa Cutlass. El diseñador jefe Jan Dredge se convirtió en director ejecutivo con una junta de siete miembros formada principalmente por ingenieros aeronáuticos que habían participado en el proyecto. Drake no era el apellido de alguno de los que estuvieron involucrados en el proyecto, simplemente fue específicamente seleccionado por su “sonoridad” y con la esperanza de hacer las naves de la empresa más atractivas. Esta fue la primera de una serie de decisiones que anteponían los ingresos por encima de cualquier otro factor y que rápidamente definieron el espíritu de la compañía.

La segunda decisión fue también una declaración de intenciones: en lugar de establecer la compañía en uno de los planetas principales de la UEE como podrían ser la Tierra o Terra, lo hicieron en el económicamente comprometido sistema Magnus. Estableciendo los cimientos de su gobierno y centros de producción clave en Borea (Magnus II), la imagen de “fuera de la ley” de Drake quedo bien afianzada antes siquiera de que el primer modelo de Cutlass saliera de la fábrica.

 

¿Cómplices del Crimen?

Al comienzo del siglo XXX, la galaxia estaba en paz, o al menos lo mas cercana a la paz de lo que jamás había estado. Las incursiones Vanduul por aquel entonces eran desorganizadas. Las escaladas de violencia en las colonias fronterizas tenían un alcance limitado y los ejércitos de la UEE estaban en medio de un proceso de retirada que duraba varios años. ¿Quiénes estaban comprando miles y miles de Cutlass y que estaban haciendo con ellas? Siempre y cuando los créditos siguiesen llegando a nadie en Drake parecía importarle demasiado.

La respuesta fue, por supuesto, a organizaciones criminales. Siempre y cuando los ciudadanos tuvieran acceso a las estrellas, la piratería prosperaría…y ahora, gracias a la asequible Cutlass, tuvieron una herramienta perfecta. Contrabandistas y piratas, excluidos de los seguros estándar disponibles para los ciudadanos, habían estado operando con viejas naves descartadas y excedentes militares. Ahora tenían a su alcance una nave reemplazable que se ajustaba a su presupuesto y gracias a su más que aceptable bodega de cargamento y su extremadamente personalizable naturaleza, una que se ajustaba exactamente a sus necesidades. Un análisis determinó que las Cutlass estaban transportando narcóticos, asaltando convoyes de cargamento e incluso atreviéndose a enfrentarse a las patrullas de la policía cada vez con más frecuencia. Con el tiempo, el aspecto corpulento y modular de la Cutlass llegaría incluso a redefinir a los piratas como muchos piratas hicieron con la Cutlass, revitalizando una de las profesiones más antiguas. Aquí es donde los informes corporativos que claman que Drake está haciendo “asombrosos esfuerzos para parar la piratería” y “su dedicación para hacer una nave espacial disponible para cualquier persona” difieren de la realidad. Ha quedado claro, aunque nunca reconocido, que la compañía se dio cuenta que había hecho un pacto con el demonio…pero los ingresos eran demasiado buenos como para echarse atrás. En lugar de restringir la Cutlass solo a unidades militares reconocidas, comenzaron a diseñar las naves con estilo pirata. El transporte Caterpillar, por ejemplo, monta más rayos tractores y armas pesadas que cualquier otra nave de su categoría. La publicidad en ese sentido comenzó a ser más obvia, con modelos de Cutlass en las ferias de muestra apareciendo con sigilosos esquemas de color negro y símbolos de calaveras con huesos cruzados. (“una humorística referencia a la exagerada controversia que se ha formado”…según palabras textuales de uno de los relaciones públicas de la compañía).

 

El futuro

¿Que es lo que Drake nos tiene preparado para el futuro? Los rumores dicen que la clave de los modelos de este año estará en la mejora de sus líneas aerodinámicas… ¡una tarea abrumadora para las modulares y cuadradas Cutlass, Caterpillar y Buccaneer.

¿Podrían sus modelos de nave avanzar hacia el estilo y el tacto en detrimento de su precio asequible? ¿O dejar de dar esa tácita aprobación de su uso por parte de operadores ilegales? Un portavoz corporativo ha sido rápido en destacar que la compañía gasta millones en presionar políticamente al gobierno de la UEE para endurecer las leyes anti-piratería…pero los más escépticos no pueden evitar darse cuenta de que conforme más fuerzas antipiratería sean enviadas a los limites exteriores, más va a aumentar la necesidad de los clanes de comprar más y más naves de repuesto a Drake Interplanetary.

FIN DE LA TRANSMISIÓN

Original. Revisión por Frost.