Escuadrón 214: Escuadrilla Bravo

El Escuadrón 214 es una unidad equipada con varios tipos diferentes de naves especiales (técnicamente, se trata de una “unidad de aplicación de fuerza multinivel”) del Imperio Unido de la Tierra. El escuadrón fue activado oficialmente en 2675 como parte de la expansión militar que siguió al desarrollo del Proyecto Estrella Lejana. El 214 ha tenido una honrosa carrera en sus 270 años de historia de servicio. El escuadrón es especialmente célebre por las siete Medallas al Valor Imperial que tiene en su haber, y por sus éxitos en misiones de bombardeo de corto alcance, siéndole reconocida en su prolongada historia la destrucción de un acorazado, cuatro naves de línea, nueve portanaves y una cantidad incontable de cazas menores. El 214 ha servido también en ocasiones como modelo de propaganda. “Doce son quienes fueron”, un holovídeo de reclutamiento, relata el asalto sin cuartel que los bombarderos del escuadrón realizaron en 2720 contra una nave de desembarco Harvester.

El orígen del nombre de guerra del escuadrón está rodeado de cierta confusión. Los pilotos actuales de los Black Crows (Cuervos Negros) y sus partidarios afirman que el nombre se refiere a la astucia del escuadrón y su predilección por la venganza (los cuervos de la Tierra, que ahora pueden hallarse en más de una docena de mundos, son capaces de recordar durante años el rostro de un humano que les haya atacado o molestado). Los historiadores dicen que la verdad es un poco menos glamourosa. El escuadrón fue conocido originalmente como los “Branton’s Braggarts” (los Fanfarrones de Branton), una referencia humorística al excesivo orgullo con el que la unidad se vanagloriaba abiertamente de haber alcanzado una puntuación perfecta en una operación simulada de bombardeo calificada con una dificultad DIFICIL+ bajo las órdenes de su primer oficial al mando, la capitana Charlotte Branton. Hartos de la fanfarronería del escuadrón, el personal de tierra empezó a pintar pájaros negros en sus naves espaciales para expresar su disgusto ante el “graznido constante” del 214. Para cuando el Escuadrón 214 entró en servicio activo, ya se les conocía como los Black Crows.

En la actualidad, el 214 es un escuadrón basado exclusivamente en portanaves compuesto por dos escuadrillas de Hornets, una escuadrilla de interceptores Gladius y una escuadrilla de élite de bombarderos ligeros Gladiator, aunque cabe señalar que una de las escuadrillas de Hornet está actualmente inactiva mientras su personal de vuelo recibe entrenamiento para pilotar el futuro caza de superioridad espacial F8 Lightning. Las tripulaciones de bombarderos de los Black Crow han volado en todos los bombarderos mono-motor que hay en el arsenal de la UEEN, desde los primeros bombarderos en picado clase Typhoon hasta las naves de la actualidad, mientras que la ilustre Escuadrilla Bravo del 214 está usando el Anvil Gladiator para consolidar aun más su reputación duramente ganada de ser una de las mejores unidades de bombardeo que está en servicio activo.

Escuadrilla Bravo

Las recientes hazañas de la Escuadrilla Bravo en la Incursión de Virgil se han vuelto tan populares que prácticamente todas las menciones actuales a los Blaw Crows se refieren solamente a esta reputada unidad de bombarderos. La estrella de la hoja de servicios del Escuadrón 214 desde los primeros momentos de sus vuelos de entrenamiento, Escuadrilla Bravo ha sido la designación exclusiva de los bombarderos de élite de esta unidad desde que se formó el escuadrón. El personal de tierra y los ingenieros de vuelo de la Escuadrilla Bravo aseguran tener un historial de servicio intachable, y a esta unidad sólo se asignan pilotos y artilleros que han sido reconocidos como auténticos ases.

La Escuadrilla Bravo llamó la atención durante los avances vanduul posteriores a 2681. Combatiendo a la horda invasora desde Orión a Tíber, sus Gladiators tuvieron la función secundaria de naves de búsqueda y rescate, tarea que desempeñaron hasta los últimos minutos de la evacuación de Tíber. Desde ese momento, los “pájaros sanguinarios” han sido desplegados una y otra vez en primera línea del frente para contrarrestar presuntos movimientos de clanes vanduul.

La Incursión de Virgil

Fecha: Sistema Vega, justo en la periferia del fuertemente vigilado punto de salto a Virgil. En la mañana del 9 de agosto de 2932, un grupo de batalla de la UEE operando en solitario pasó a alerta roja. Tras unas tensas doce horas con los cañones preparados para disparar, esta fuerza de combate anuló la alerta. A bordo del UEEN Typhon, hogar temporal de la Escuadrilla Bravo del 2014, pronto corrió la siguiente noticia: la vieja red de satélites de alerta temprana del sistema Virgil había transmitido una señal de socorro desde algún punto en el interior del sistema. El almirante Bonds solicitó permiso para que su fuerza saltara a Virgil para investigar, pero el Mando Supremo le ordenó que abandonará cualquier investigación. Los sensores remotos habían calculado que había un 55% de probabilidades de que un clan vanduul estuviera en las inmediaciones del sistema, y el Mando Supremo no iba a arriesgar personal o materiales investigando un sistema que llevaba un siglo deshabitado.

La moral a bordo de la nave se hundió. Había una baliza militar de rescate emitiendo su señal desde el corazón del sistema donde había tenido lugar una de las derrotas más sangrientas del Imperio. En el mejor de los casos, pensaban, el Mando Supremo estaba dejando morir a un camarada piloto, y en el peor, estaban dejando pasar una oportunidad de saldar una cuenta muy antigua y concreta con los vanduul. “No vamos a olvidar” escribió el jefe de escuadrilla Tam Thackson en un mensaje de envío retardado que transmitió a su oficial al mando mientras su personal accedía de forma unánime a desobeceder las órdenes e ir en ayuda de quienes pudieran necesitarla, a pesar de que con eso se arriesgaban a un consejo de guerra.

Volando con equipamiento de baja emisión, los seis Gladiators de la Escuadrilla Bravo despegaron en completo silencio de radio (y la presunta complicidad del oficial de cubierta de vuelo del Typhon). Tres de sus naves conservaban su carga de torpedos estándar, mientras que las otras tres estaban configuradas con autodocs y otro equipamiento para búsqueda y rescate. Dejando atrás las estaciones de radar y boyas de seguimiento de la UEE, estaban preparados para encontrarse con resistencia, pero solamente recibieron palabras de ánimo y deseos de buena suerte por parte de sus camaradas de la Armada. La unidad hizo un salto de baja visibilidad a Virgil, y una vez allí, la Escuadrilla Bravo trianguló la señal de la baliza y determinó que estaba siendo emitida desde la superficie del planeta más interior.

Thackston optó por gastar una mayor cantidad de combustible y aproximarse de forma oblicua en vez de dirigirse directamente hacia el planeta y arriesgarse a delatar a los vanduul la posición del punto de salto a Vega. Por desgracia, su cautela tuvo un precio: la ruta de vuelo más larga que siguió la Escuadrilla Bravo la llevó hasta una patrulla enemiga. Se libró una batalla en la que los Gladiators trataron de eliminar un cuarteto de Scythes y una nave de mando y comunicaciones antes de que pudieran llamar refuerzos. El combate terminó con rapidez, pero con fuertes pérdidas: durante el enfrentamiento, Bravo 3 sufrió la embestida directa de un Scythe, matando al artillero Paul Ransom y dejando la nave inerme en el espacio. El piloto superviviente realizó una difícil actividad extra-vehicular de combate y abordó Bravo 5, que contaba con equipo de búsqueda y rescate.

Una vez dejados atrás los vanduul, los Gladiators supervivientes se aproximaron a la zona ecuatorial del planeta, la aparente ubicación de la ahora silenciosa baliza. La nave del jefe de escuadrón aterrizó cerca de la fuente de la señal mientras el resto de naves servían como una improvisada patrulla aérea de combate. Allí, los restos carbonizados de un largo tiempo perdido caza de espacio profundo clase Wildcat fueron hallados en un claro formado cuando su impacto derribó varios de los gigantescos árboles de Virgil. Investigando los restos, Thackston descubrió un par de esqueletos humanos, uno vestido con los restos de un traje de vuelo, y ambos llevando parches de los Black Crows. Este caza debía haberse perdido hace varias decadas en una de las anteriores batallas contra los vanduul libradas por el Escuadrón 214. Tras rebuscar un poco, se encontró la fuente de la señal: el grabadora de la caja negra del Wildcat, la cual aparentemente se había reactivado debido a un reciente impacto de relámpago.

Thackston enterró apresuradamente los restos, quitándoles primero las chapas de identificación para que pudieran ser devueltas a Kilian, y despegó para reincorporarse a su escuadrilla, con la grabadora de vuelo del Wildcat guardada a buen recaudo a bordo su Gladiator. Convencidos de que habían dejado una mancha indeleble en la honorable historia de su escuadrón, la Escuadrilla Bravo regresó a casa esperando ser expulsados del servicio por su insubordinación, pero tras su llegada descubrieron que la opinión pública había criticado duramente al Mando Supremo de la Armada una vez que las noticias sobre la señal de socorro se hubieron difundido. Con el saqueo de Virgil siendo todavía un doloroso recuerdo para la humanidad, los pilotos de la Escuadrilla Bravo fueron recibidos como unos verdaderos héroes por haber contribuido a poner un punto final a una pequeña porción de ese oscuro día en la historia, además de revelar el increíble destino de sus camaradas caídos: el Wildcat y su tripulación habían perecido heroicamente cuando decidieron quedarse atrás para cubrir la desesperada evacuación en las últimas horas de Virgil. Juntas, estas son otras dos razones más por las que los Black Crows del Escuadrón 214 se merecen alardear.

Original.