Kastak Arms

-No nos preocupa ser sutiles. Nos preocupa ser efectivos- dijo Thaddeus DeWitt, el actual director general de Kastak Arms, en una reciente reunión de accionistas. El comentario fue en respuesta a críticas dirigidas a la última campaña de marketing de la compañía. El anuncio mostraba a los cuatro jóvenes miembros de una familia de civiles parados ante su modesto hogar. Con llamas visibles en primer plano, dos niños se acurrucan al lado de sus padres, cada uno de los cuales sostiene un arma de la compañía Kastak. La esposa sopla un hilo de humo que brota del cañón de su arma. El marido sostiene su arma en alto, guiando tu mirada al emblema “¡Protege tu Imperio!” que acompaña el ubicuo logo de la compañía: un puño cerrado que se dirige hacia el espectador.

Kastak Arms fabrica armas de energía asequibles con nombres intimidades como Devastator y Firestorm, y las comercializa agresivamente en los lugares más problemáticos del Imperio. A pesar de que la compañía afirma dedicarse a proporcionar armas para la defensa personal, la marca ha acabado viéndose asociada a gente que utiliza sus armas para fines agresivos e ilegales.

-No nos equivoquemos -continuó Thaddeus DeWitt en su discurso a los accionistas -, hacemos armas, como lo hace en este Imperio un número incontable de otras compañías, pero sufrimos críticas porque nuestros anuncios son sinceros respecto lo que significa poseer un arma. Tener una es algo más que tener protección. Es también tener poder -el propósito oficial de Kastak es poner a disposición de los ciudadanos y civiles una serie de armas baratas y efectivas. Sus críticos, no obstante, afirman que el modelo de negocio de la compañía inunda las calles de armas baratas que causan más violencia que la que evitan.

 

Patrocinio gubernamental

Poco después de que Virgil cayera ante los vanduul, el sistema Vega se vio inundado no sólo de refugiados, sino que se convirtió de repente en parte de la línea de frente del conflicto. La amenaza inminente de un ataque hizo que muchas compañías y habitantes huyeran del próspero planeta Selene. Quienes decidieron quedarse, o no se podían permitir marcharse, estaban preocupados por lo que podía suceder si un ataque vanduul les aislaba del resto del Imperio. De manera que el Consejo de Gobernadores de Selene se impuso como objetivo conseguir que su planeta fuera completamente autosuficiente. Al carecer de ningún fabricante de armas de defensa personal, decidieron crear uno.

Técnicamente, Kastak Arms fue fundado en 2738 como una asociación pública-privada entre el Consejo de Gobernadores de Selene y un consorcio de intereses empresariales locales. Nombrado en honor a la primer ciudad en caer ante los vanduul en el ataque a Virgil, la declaración de objetivos de la compañía fue poner a disposición del público de Selene armas potentes a un precio asequible, de modo que en caso de que tuviera lugar una invasión, los ciudadanos y civiles fueran capaces de defenderse. A pesar de la histeria, el ataque vanduul a Selene jamás llegó a producirse. En vez de eso, el planeta quedó saturado de armas, lo cual, combinado con su economía inestable, se considera que fue la causa de una tasa de criminalidad cada vez más alta.

Los grupos de seguridad pública protestaron aduciendo que el Consejo de Gobernadores se estaba lucrando con la violencia provocada por Kastak Arms. En 2753, un ejecutivo de Kastak fue arrestado tras manipular el sistema de advertencia temprana de ataques vanduul en Vega con la intención de aumentar las ventas. El Consejo de Gobernadores de Selene intervino para disolver la compañía. La única voz de disensión dentro del Consejo fue la de Hiram Larcher, quien retrasó su voto, lo que concedió a los inversores privados de Kastak tiempo suficiente para presentar entre todos la oferta de comprar la participación del Consejo en la compañía. Larcher logró convencer al Consejo de Gobernadores de que aceptase la oferta, y acto seguido dimitió de su cargo para pasar a ser el director general de Kastak.

 

Ambición universal

En la actualidad, Kastak Arms es el resultado de la visión de Hiram Larcher. Una vez la compañía pasó a ser una empresa puramente privada, Larcher aplicó una serie de prácticas que ya había intentado implementar cuando estaba en el Consejo de Gobernadores. Notando la saturación del mercado de Selene, Larcher llevó la marca a Bremen en medio de una masiva campaña publicitaria que mostraba a una atractiva modelo posando encima del cadáver de un vanduul y sujetando una escopeta Kastak. El texto del anuncio decía: “Hay una razón por la que los vanduul evitan Vega” y provocó un acalorado debate en el Espectro entre los entendidos, lo que generó un torbellino de publicidad gratuita para Kastak. Las ventas se dispararon y permitieron a la compañía ampliar sus actividades por todo el Imperio.

A medida que la compañía iba expandiéndose, pronto se dio cuenta que le salía más rentable publicidades en las calles de Hyperion que en los salones de Terra. De modo que, antes de que la compañía entrara en un nuevo sistema, hacía una agresiva campaña publicitaria en áreas con bajos ingresos, dejando que sus anuncios tan provocativos como omnipresentes y la controversia que los acompañaba incentivaran el interés del consumidor antes de que las armas llegaran a las tiendas. Hoy en día, los anuncios de Kastak Arms son una visión habitual en vecindarios de clase baja, como Newcastle y Tram. Cuando los críticos acusan a Kastak de incentivar la violencia en esas áreas, los portavoces de la compañía señalan las altas ventas y el bajo coste del espacio publicitario en esos lugares como justificación para sus prácticas. Tal como Hiram Larcher dijo sin rodeos en una entrevista: -Esa gente necesita armas asequibles. Fíjense en todo el crimen y violencia al que tienen que enfrentarse. ¿Saben lo peligroso que resultaría para ellos ir desarmados?

Con el paso de los años, Kastak Arms ha trabajado duramente en cultivar su imagen de corporación menor que sufre el acoso de las grandes. Un tema común en sus campañas de marketing es el de representarse a si mismos como el vilipendiado fabricante de armas cuyo único propósito es el de proporcionar a las masas formas baratas de protegerse. Esta imagen, no obstante, es algo más que un truco publicitario. Los historiadores admiten que Kastak Arms tuvo un papel crucial en el derrocamiento de Ariane Effendi, la despótica gobernante de Locke a principios del siglo XXIX. La disponibilidad de armas Kastak permitió a Omar Astacio, el líder de la oposición, armar a la oprimida población del planeta.

Tras la revolución, Astacio envió a Kastak Arms la bandera oficial del nuevo gobierno de Locke como forma de agradecimiento. La bandera fue enmarcada y ha permanecido colgada en el vestíbulo de la sede central de la compañía desde entonces. Más recientemente, la compañía acudió en ayuda de la policía de Asura después de que se declararan en huelga. Una de sus quejas era que los criminales les superaban en cantidad de armamento. Tras oír esto, Kastak donó armas a las fuerzas policiales para aumentar su arsenal. Esta fue una maniobra tan astuta como inteligente que le ha traído a la compañía una oleada de buena voluntad.

El que las prácticas empresariales de Kastak Arms hayan llevado a una sociedad más segura es discutible. El que sus prácticas empresariales han sido buenas para las cuentas de la compañía es indudable.

Original. Revisión por Frost.