La Llamada sin Respuesta

En un universo que es infinitamente grande, la realidad no es más que un delgado velo de posibilidades infinitas fácil de ser rasgado a medida que nos tropezamos con lo inconcebible, lo extraño y lo insólito. Cada día surgen nuevas historias impactantes que nos obligan a reconsiderar lo que sabemos acerca de lo que es y no es posible, a redefinir la naturaleza misma de la propia existencia. Estas son los Relatos Insólitos del universo.

En el programa de hoy, conoceremos la historia de una operación de búsqueda y rescate que fue de todo menos normal, en “El Relato de la Llamada sin Respuesta”.

El sistema Odín. Latiendo en su corazón se hallan los peligrosos restos de un planeta destruido hace mucho tiempo, conocido únicamente como la Bobina. Misteriosas tormentas de energía rugen en sus profundidades, haciendo que navegar por ese caótico remolino de polvo y asteroides sea peligroso excepto para los pilotos más experimentados. Aun así, ante la promesa de posibles créditos por ganar, mineros, comerciantes y cazatesoros suelen encontrarse con demasiada frecuencia perdidos en su red. Y aquí es donde entra el equipo privado de búsqueda y rescate Mulligan’s ERS, que se especializa en actuar en ese sector.

DOTTIE MULLIGAN: Empecé a trabajar en la Bobina ya hace tiempo como parte del equipo médico para una corporación de municiones que estaba tratando de establecerse allí. Esa empresa no duró mucho, pero el tiempo que pasé en ese lugar me mostró que hacía mucha falta un equipo decente de SAR. Si no eran las tormentas desmenuzando naves y dejando a la gente tirada, había por ahí un montón de bandas dispuestas a hacer lo mismo. Así que había una gran demanda de equipos de rescate. La única parte difícil era encontrar la gente a la que rescatar.

El astrónomo teórico Tad Yai nos lo explica.

TAD YAI: Si bien las mecánicas de las así llamadas “tormentas eléctricas” de la Bobina siguen siendo motivo de controversia entre los científicos, una cosa que sí sabemos con certeza son sus efectos en las comunicaciones y escaneos. Las enormes cantidades de energía que se acumulan y descargan vuelven locos hasta los sistemas de comunicaciones más básicos, en el mejor de los casos creando estática e interferencias, y en el peor, interrumpiendo por completo las transmisiones.

DOTTIE MULLIGAN: Para poder captar algo tendrías que estar volando casi por en medio de la propia Bobina. Eso significa que hay que hacer barridos y patrullas regulares para poder escuchar a quienquiera que pueda necesitar ayuda. Eso es algo completamente diferente a un trabajo normal en el que te llegan un montón de llamadas de socorro y la única razón por la que estás volando por ahí es sencillamente porque eres el que está más cerca. No, aquí si quieres recibir una llamada de socorro, tienes que ir a buscarla. Para bien o para mal, somos uno de los pocos equipos de SAR lo bastante locos como para hacerlo.

Fue en una de estas patrullas por la Bobina en que Mulligan y su tripulación captaron una baliza de socorro perteneciente a la nave Jasmine Bloom.

DOTTIE MULLIGAN: El turno empezó bastante normal. Un par de horas de tranquilidad y, de repente, justo cuando estábamos calentando un poco de comida para la mitad del turno, el sistema de comunicaciones empieza a hacer ruido. La AEB de una nave se había activado por culpa de una fuga de atmósfera y estaba transmitiendo una llamada de socorro. Sabíamos que debíamos darnos prisa.

Cuando se produce una fuga de atmósfera, la diferencia entre la vida y la muerte puede ser un estrecho margen de unos pocos minutos. Nuestro experto en medicina, el doctor Rodney Biggs, nos lo explica.

DR. RODNEY BIGGS: la falta de oxígeno, o hipoxia, provoca lentitud de reflejos, sudoración, falta de aliento, confusión… Esto es lo que puede hacer que una fuga de atmósfera sea tan peligrosa. Puede afectar muy rápidamente a las capacidades cognitivas de un ser humano, y en consecuencia, a su capacidad para protegerse a sí mismo. Si el problema persiste el tiempo suficiente, la víctima acabará perdiendo la consciencia. Al poco rato, desprovisto de oxígeno, tu cerebro, tu hígado y otros órganos pueden sufrir daños permanentes apenas unos pocos minutos después de que empezaran los primeros síntomas.

DOTTIE MULLIGAN: Algunas veces tienes suerte y la tripulación estaba vistiendo trajes de presión o lograron llegar a sus cápsulas, pero también ves demasiados casos en los que los pobres cabrones se desmayaron mientras se peleaban con una escotilla o se estaban poniendo el casco. Y hasta cuando logran llegar a una zona sellada, la reserva de atmósfera de la mayoría de las naves es tan escasa que la gente no tarda en estar tratando de respirar vacío. Básicamente, cuando se trata de una fuga de atmósfera, cuanto antes puedas llegar allí, mejor.

Pero no importa lo rápido que Mulligan y su tripulación se lanzaran al rescate, estaban condenados a llegar demasiado tarde… décadas demasiado tarde, tal como nos explica Colin Fistern, hermano de la capitana de la Jasmine Bloom.

COLIN FISTERN: Se había acabado hartando de trabajar en una oficina, y tras perder su tercer trabajo en tantos meses, Jasmine había decidido jugársela y comprarse una nave de transporte. Pensaba que se las arreglaría mejor por su cuenta. Yo había tratado de quitarle esa idea, pero ella no me quería escuchar. Consiguió algunos contratos aquí y allí, pero sus pagos atrasados iban acumulándose independientemente de si ella tenía algún cargamento por transportar o no. Por lo que recuerdo, estaba cada vez más desesperada. Jasmine estaba a sólo unas pocas semanas de tener que vender su nave cuando se enteró de la gran cantidad de créditos que se podían conseguir si estabas dispuesto a hacer pasar tu ruta por Odín. Ella me dijo que no le importaba lo peligroso que era. Jasmine era así. Partió para Odín y eso fue lo último que llegue a saber jamás de ella. Este marzo se cumplirán 30 años.

DOTTIE MULLIGAN: La nave, si es que todavía podías llamarla así, parecía como si llevara décadas a la deriva. Lo que quedaba del casco había sido tremendamente calcinado por la Bobina, tanto por dentro como por fuera. Pero la fecha inicial de emisión de la baliza de emergencia indicaba que se había activado hacía solo 45 minutos. Nos miramos todos el uno al otro. No tenía sentido. ¿Qué demonios estaba pasando?

Cuando estemos de vuelta, conoceremos qué trágico destino sufrió la tripulación de la Jasmine Bloom

DOTTIE MULLIGAN: Corté a través del mamparo hasta llegar a las puertas de la cabina, y allí estaba ella, con su mano tocando todavía la consola..

Y descubriremos una cápsula de escape que contiene un oscuro secreto familiar…

COLIN FISTERN: Fue una traición, así de sencillo. ¿Cómo pudo ella hacernos eso?

Todo eso y mucho más, cuando Relatos Insólitos esté de vuelta.

Original. Revisión de Frost.