La Traición de Bishop

Hay un viejo dicho acerca de que la historia será quien juzgue, pero yo digo, ¿por qué esperar?

Soy Parker Terrell, y esto es LA PURA VERDAD.

Han pasado unas tres semanas desde que el verso se enteró del ataque a Aremis, y sé que un montón de oyentes han estado esperando a oír mi opinión del asunto; han querido saber si estoy teniendo la misma inquietud y sospecha que vosotros.

Pues bien, creo que tres semanas es tiempo suficiente no sólo para permitir al gobierno declarar su “versión oficial”, dejarles hacer discursos y promesas, sino que también ha sido tiempo suficiente para, y esto es mucho más importante, que la verdad de lo ocurrido ese día empieza a salir también a la luz. Todo el mundo, yo incluido, está de acuerdo en que lo sucedido en Vega es una tragedia, pero creo que la auténtica tragedia consiste en algo más que la terrible destrucción y muertes acontecidas en ese día. Este ataque atroz perpetrado por los vanduul ha servido para mostrarnos finalmente cuán corruptos e inmorales se han vuelto nuestros supuestos líderes.

Antes de ir al grano, querría decir primero unas cuantas cosas. Cuando llevas tanto tiempo como yo dedicándote a exponer la verdad, te das cuenta que tragedias como lo ocurrido en Vega son un asunto muy diferente a un político mintiendo o una corporación engañando a sus clientes, y deben ser tratadas como tal.

En Vega ese día murieron personas, y estoy seguro de que muchos de los que me estáis escuchando sufristeis alguna pérdida personal o conocéis a alguien que la ha sufrido. No quiero que las cosas que voy a decir parezcan estar menospreciando vuestro sufrimiento. No quiero que nadie piense que lo que estoy tratando de dar a entender es que los terribles sucesos que tuvieron lugar el día 5 son de alguna manera menos importantes debido a la verdad que hay tras ellos. Valerosos hombres y mujeres, tanto civiles como ciudadanos, astronautas y marines, sacrificaron más de lo que se le debería pedir jamás a nadie, y demasiada buena gente perdió la vida en el camino. Quiero dejar bien claro que aquello de lo que voy a hablar no trata de ellos. No, las acusaciones que voy a hacer van dirigidas de lleno contra quienes están en el poder; aquellos que permitieron en primer lugar que ocurrieran.

¿Les parece bien si analizamos algunos hechos?

El senador Polo le hace al Imperio un inmenso favor y, por primera vez en décadas, si no siglos, lleva a cabo un intento extraordinariamente admirable por recortar los gastos militares fuera de control. Después de que el Senado le ponga trabas, el verdadero poder de la democracia sale a relucir y los ciudadanos de nuestro gran experimento político tendrán la última palabra en este asunto. Ahora bien, justo cuando se están contando los votos de esta innovadora iniciativa, ¿qué es lo que sucede? Una Kingship vanduul decide hacerle una visita a la pobre gente de Vega. Me parece interesante que, a pesar de que los vanduul podrían haber atacado en cualquier momento, da la casualidad de que decidieron lanzar un ataque total justo en medio de una votación que podría poner fin al hinchado presupuesto de los militares. ¿No os parece curioso? Sobre todo cuando se tiene en cuenta que han pasado más de cincuenta años desde la última vez que una Kingship entró en un sistema controlado por humanos. Parece que durante todo ese tiempo no hemos tenido ningún problema en mantener a los clanes invasores a raya, así que, como individuos escépticos y responsables que somos, debemos preguntarnos: ¿por qué ahora? ¿Estaba el almirante Bishop siguiendo órdenes de permitir que una flota vanduul entrara en el sistema para que los militares pudieran mostrar de forma inequívoca que el Imperio sigue necesitando asignarles billones de créditos cada año?

Pensad en ello. Sabemos por informes de primera mano que la 2ª Flota ya estaba en posición cerca de Vega II cuando tuvo lugar el ataque. ¿Por qué razón iba a estar concentrado allí el grueso de la flota si no fuera porque esperaban un combate inminente? Parece como si al Armada supiera de antemano que iba a tener lugar una incursión o que, tal como yo creo, hubiera planeado que dicha incursión se realizase. En cualquier caso, si la Armada sabía que los vanduul estaban en camino, ¿por qué demonios no se avisó con mayor antelación del ataque a la gente de Aremis? ¿No habrían querido los militares evacuar a tanta gente como fuera posible? En vez de eso, tenemos supervivientes diciendo que las sirenas de alerta sólo empezaron a sonar en el último momento, dándoles apenas tiempo para reaccionar. ¿Es posible que tal vez, solamente tal vez, los militares quisieran que el número de bajas civiles fuera lo más alto posible? ¿Que el Mando Supremo creyera que la única forma de asegurarse su presupuesto para los próximos cien años fuera que se derramara la suficiente sangre como para que todos los humanos estuvieran dispuestos a darles todo lo que pidieran? La causa de todas esas muertes en Aremis fue la negligencia o la confabulación, y para seros sincero, no estoy seguro de cuál de las dos me asusta más.

De hecho, voy a retirar eso. Sé que es lo que más me asusta y es lo siguiente: cada vez parece más probable que van a recibir exactamente lo que quieren. Gracias a las muertes de esos millones de personas inocentes y el ferviente discurso del almirante Ernst Bishop ante el Senado, estoy seguro que cualquier día de estos vamos a oír que nuestro conflicto con los vanduul ha escalado a una declaración de guerra. Entones ya no importará si la iniciativa Polo se aprueba o no. Los militares tendrán acceso sin reservas a un presupuesto para tiempos de guerra que está completamente aparte de las restricciones fiduciarias habituales y que por lo tanto no se verá afectado por los recortes presupuestarios decretados por la Iniciativa Polo. Tan sólo puedo imaginarme cuál será la próxima oda al despilfarro a la que la Armada se dedicará a tirar dinero en nombre de la defensa del Imperio.

Ahora vamos a hacer una pausa. Necesito un minuto para calmarme, y quiero que todos vosotros tengáis ocasión de reflexionar. La verdad puede ser algunas veces una medicina muy amarga, pero es una medicina que todos debemos tomar. Cuando estemos de vuelta, Jerald Ferv, una superviviente de la Caída de Calibán, estará con nosotros para darnos su opinión sobre lo sucedido en Vega.

Esto es nada más y nada menos que LA PURA VERDAD.

Original. Revisión de Frost.