Un Afán por Reinsertarse

por Yong Phillips
Redactor

La vida tiende a abrumarnos. Desde el político más poderoso a los colonos en la frontera, la vida nos golpea a todos de distintas formas, algunas monumentales y otras imperceptibles. Cuando la vida nos ahoga, cuando sentimos ese peso aplastante en nuestro corazones y sobre nuestras cabezas, es entonces cuando aprendemos una valiosa lección acerca de nosotros mismos. Es en esa oscuridad cuando podemos aprender quienes somos.

Jenk Gallen conoció esta dura certeza desde una temprana edad. Nacido en los barrios bajos de Tram, en Ferron, Jenk jamás conoció a sus padres. Sus primeros recuerdos son los de haber sido vendido a un señor del crimen local llamado Carlo Yenn. A los nueve años de edad, Jenk estaba empezando a ganarse el sustento pasando drogas cuando Yenn murió en un misterioso incendio. El caso sigue sin resolverse hasta el día de hoy. El teniente Michael Garza era patrullero en esa época y fue el primero en acudir al lugar del incendio. Luego asistiría al detective que supervisó el caso.

- Fue uno de esos casos en los que teníamos demasiados sospechosos. Carlo Yenn era una auténtica basura. Había tenido problemas o le debía dinero a literalmente docenas de personas, todas las cuales tenían los medios para dejarlo inconsciente y provocar el incendio – dijo Garza a través del enlace de comunicaciones -. Pero estoy seguro de que fue ese chico. No teníamos ninguna prueba, evidentemente, pero te dabas cuenta nada más verlo. Y tras las historias que nos contó, no puedo echarle la culpa si en verdad lo hizo.

Garza intentó reinsertar a Gallen en la sociedad, tratando de encontrarle un lugar en hogares comunales o familias adoptivas. No se quedó en ninguna de ellas. Gallen nunca alcanzó su Equivalencia; en vez de ello, tuvo múltiples encontronazos con la policía local por asalto y robo y se pasó casi diez años entrando y saliendo del sistema penitenciario. Mientras estaba encarcelado, se volvió adicto al WiDoW, lo que ayudó a acelerar su rápido descenso a los abismos.

No fue hasta que estuvo a punto de morir por una sobredosis que Gallen decidió darle un giro radical a su vida. Se convirtió en un miembro devoto de la Iglesia Unitaria del Cuarto Sol y se esforzó denodadamente por librarse de la sombra de su vida criminal. Empezó a trabajar como operario de carga mientras intentaba completar su Equivalencia. Durante esa época, conoció a Ada Sinclair, quien era una asesora educativa en la escuela local. Ada le ayudó en sus estudios y los dos se casaron dos años después.

Poco después de su boda, Gallen empezó a entrenar en simuladores de nave de carga durante sus horas libres y al final acabó consiguiendo un trabajo como piloto de alquiler. Él y su esposa ahorraron suficientes imperiales procedentes de tres trabajos distintos como para poder comprar su propia nave y empezar a trabajar como transportista independiente.

- Había dejado atrás todas esas estafas y mentiras – dijo Ada desde el hogar de la pareja en Ferron. En la barriga de Ada empiezan a ser visibles los indicios del primer hijo de la pareja -. Sé que había albergado en su interior esa oscuridad durante tanto tiempo, pero había logrado cambiar. Había cambiado de verdad.

En la oscuridad del pasado de Jenk Gallen, le habían llamado muchas cosas: ladrón, adicto, asaltante, criminal y convicto. Luego empezó a recibir toda una nueva serie de nombres: marido, transportista y futuro padre. Ahora se enfrenta a un nuevo epíteto: espía.

Las alegaciones de los xi’an de que Jenk Gallen es un espía, reveladas la semana pasada a través de canales de comunicaciones diplomáticos, han conmocionado a la UEE. Las reacciones han sido igualmente convulsas. Según Len Wilton, un abogado de oficio de Goss:

- Tiene perfecto sentido. Está claro que una agencia de espionaje reclutaría a alguien como él. Tiene un pasado repleto de contactos criminales. Se trata de una persona que está acostumbrada a actuar al margen de la ley. Éste no es más que otro ejemplo de la doble moral ridículamente arrogante e hipócrita de nuestro gobierno en lo que se refiere a la xenodiplomacia.

Pero por otra parte:

- No. Parece tremendamente improbable – dice Rachel Fo, una analista retirada de Inteligencia Naval que da ahora clases en Kilian -. Todo el mundo tiene su propia forma de contactar y validar agentes potenciales, pero basándome en lo que he visto acerca de Gallen, si yo fuera quien tuviera que considerar su reclutamiento, su historial de adicción y conversión religiosa supondrían señales de alarma para mí. Indicarían que es demasiado impredecible, sobre todo para una operación tan delicada como lo sería una realizada contra los xi’an.

Independientemente de todas las opiniones que van llegando de todos los rincones del Imperio, en última instancia, Jenk Gallen ha regresado al mundo de celdas y tribunales. Aunque los procedimientos de la justicia humana pueden haberle acabado resultando familiares, ahora se enfrenta a un tipo diferente de juicio. Ha pasado a formar parte de la extremadamente corta lista de humanos que se han enfrentado a un tribunal xi’an.

Según Max Usu, un profesor de leyes de Rhetor cuya especialidad es el derecho intergaláctico y que se ha centrado en la cultura xi’an, este concepto resulta especialmente peligroso.

- Por un lado, los juicios xi’an son notoriamente largos, por lo que la UEE todavía tiene tiempo para tratar de acordar la entrega del sospechoso antes de que dicten una sentencia – nos dijo Usu a través del relé de comunicaciones -. Esto no es más que pura especulación, porque ignoro qué pruebas afirman tener contra ese hombre. Sus leyes contra el espionaje son bastante severas, por lo que si es declarado culpable, hay muchas probabilidades de que lo ejecuten.

Ada Gallen ha buscado refugio en su trabajo. Su calendario de programas para la Equivalencia ha estado lleno durante las últimas semanas, lo que la ha ayudado a evitar pensar en la posibilidad de que Gallen sea declarado culpable. Ada afirma que ha estado en contacto con representantes del Senado, del Cuerpo Diplomático y de la oficina del Fiscal Supremo. Todos ellos le han prometido su apoyo a la hora de tratar de conseguir la entrega de su marido.

- La respuesta del gobierno ha sido maravillosa – dice Ada, con las lágrimas asomando en sus ojos -. Pero no quiero hablar de política. Sólo quiero que vuelva a casa.

FIN DE LA NOTICIA

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