Auge del InfoAgente

La información como Moneda: el auge del infoagente

Por Rachel Combs
Redactora

A medida que la influencia de la UEE se iba extendiendo por todo el universo, la humanidad vio el auge de un nuevo especialista: el InfoAgente. Estos profesionales pasaban sus vidas situándose a sí mismos como el nexo de información de su sistema, siempre alerta ante las últimas oportunidades laborales, información local del sistema, incluso chismorreos. Un buen InfoAgente mantendrá relaciones tanto con locales como viajeros para mantenerse informado de los últimos acontecimientos, con frecuencia antes incluso de que las agencias de noticias se hayan enterado. Para facilitar esto, un creciente porcentaje de InfoAgentes poseen o están comprando bares y hoteles en las pistas de aterrizaje.

En una era de viaje interestelar y superordenadores, muchos se han preguntado por qué la gente confía tanto en un sistema tan poco tecnológico. Por decirlo en pocas palabras: la comunicación lleva tiempo. Incluso los mejores cotejos digitales de noticias y medios de comunicación dependen de un sistema basado en relés, alimentando y actualizando constantemente flujos de datos hacia y desde el Archivo Central. Dado que se trata de un flujo constante de datos de todos los rincones del territorio de la UEE, lleva tiempo analizarlo y diseminarlo. Por esa razón, la gente siempre ha parecido fiarse más en el boca a oreja, especialmente cuando quien habla es una boca de confianza. En un giro curioso teniendo en cuenta la naturaleza subjetiva de la memoria, del InfoAgente se espera que sea capaz de recordar lo que sea digno de ser recordado. Él o ella es el filtro y guardián de datos relevantes. Para ilustrarlo, considerad este escenario. El Ciudadano Wilkes hace una oferta de trabajo para mercenarios que defiendan su propiedad de un peligro inminente. Un flujo de datos informa de su oferta, paga, y quizás incluya un enlace al archivo público del Ciudadano Wilkes. La oferta es entonces transmitida a través de los Servidores de Datos públicos y se vuelve visible por toda la UEE. Sin embargo, un buen InfoAgente sabrá que el trabajo no es legítimo. Él o ella sabe que el Ciudadano Wilkes sufre demencia y ha hecho la misma oferta no menos de dieciséis veces en la última década.

Por lo general, los InfoAgentes no afirman estar afiliados a ningún gremio, sindicato, u organización. Son el mejor amigo de todo el mundo y su independencia es una virtud que simboliza su imparcialidad. En consecuencia, los trabajos que ofrecen tienden a proceder de Ciudadanos privados, Corporaciones pequeñas, y No Ciudadanos que no se pueden permitir o no quieren pagar los mínimos de un Gremio. Los trabajos adquiridos a través de un InfoAgente no volverán rico al piloto común, pero pueden ayudar a construir los cimientos de una reputación y una carrera.

Aparte de ofrecer trabajos, los InfoAgentes pueden ser contratados también para negociar acuerdos de ventas. No es raro que algunos exploradores que han encontrado un yacimiento mineral o los datos de navegación de un nuevo punto de salto hayan contratado a un InfoAgente para que sirva como intermediario para una venta privada de esta información, en lugar de registrarla con la UEE. Quien desee comprar estos datos lo hará a un premio muy superior al de la paga estándar ofrecida por la UEE, pero a cambio obtendrá un acceso privado a una veta por explotar o incluso un sistema entero… esto es, hasta que sea descubierto por otro piloto.

La cuestión de su legalidad es un tema que divide al público en general, las autoridades gobernantes y incluso a los propios InfoAgentes. Algunos agentes afirman que su posición supone un pilar esencial de la comunidad, viéndose a sí mismos como funcionarios públicos a los que como tales se debe exigir integridad, y rechazando por lo tanto el tratar con información o trabajos criminales. Otros son ambivalentes en lo que respecta a la procedencia de su información y para qué finalidad es empleada. “La información es información” dice Trevor Elias en Killian. “No le estoy haciendo daño a nadie. Sólo la hago llegar a quienes desean conocerla”.

No hay ninguna duda de la existencia de InfoAgentes que tratan exclusivamente con datos clandestinos y criminales. Esta reportera fue incapaz de traspasar sus poco ortodoxos protocolos de seguridad y poder hablar con uno de ellos, pero es indudable que están ahí fuera. Estos oscuros agentes comerciales presentan su propio peligro ya que casi con toda seguridad actúan como representantes locales de sindicatos criminales. Eso significa que pueden ejercer el desagradable poder de estas organizaciones, en caso de que un piloto los importunara.

Quizás lo que resulta más fascinante de esta profesión es su concepto inefable y fluido. Ser un minero es simple: excavas, extraes mineral, y luego lo vendes o lo procesas por ti mismo. Los mercenarios proporcionan su vida, nave y habilidad para defender o atacar. El valor de un InfoAgente es mucho menos tangible – está determinado por la información que él o ella posee. De forma que aunque existen InfoAgentes “establecidos” en virtualmente cualquier rincón del universo, siempre hay espacio para un recién llegado competente. El InfoAgente es tanto amigo como arreglador. Si la gente empieza a confiarte información y aprendes cómo orquestar las conexiones, entonces tú también podrás convertirte en un InfoAgente.

FIN DE LA TRANSMISIÓN

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