Sabiduría de Barra de Bar

Las palabras tienen el poder inspirar, pero también pueden resultar contraproducentes. Soy Parker Terrel y estoy aquí para despejar la nube de confusión con la Pura Verdad.

Hoy quiero empezar hablando de una transmisión reciente que he recibido de un individuo apasionado. Un firme creyente en la verdad que quería ilustrar a sus amigos acerca de lo que está pasando realmente en este Imperio. Por desgracia, se encontró con problemas para convencerlos. En su transmisión explica cómo la terquedad de sus amigos le llevó algunas veces a mostrarse demasiado apasionado, como por ejemplo, gritarles a la cara. Buscaba mi consejo acerca de cómo podría persuadir a sus amigos sin perderlos en el proceso.

Traté de explicarle de que la forma en que comunicamos nuestro mensaje es tan importante como el contenido que comunicamos. La historia ha demostrado que las palabras determinan cómo se libran y ganan las guerras. No podemos limitarnos a ganar la guerra de ideas; también debemos ganar la guerra de palabras.

Resulta que este individuo empezó entonces a discutir conmigo, por lo que me ha parecido una buena idea resolver este asunto con el resto de vosotros.

Teniendo eso en mente, me puse en contacto con Clair Rios y le pregunté si podría venir y ayudarme a explicar esa sutil distinción. Clair vive en Nyx, y es la orgullosa propietaria del Café Musain en Levski, por lo que sabe unas cuantas cosas acerca de mantener conversaciones con todo tipo de gente. Ha tenido la gentileza de perder algo de tiempo en su ruta de suministro para pasarse por el programa y hablar con nosotros.

Como residente de toda la vida de Levski, Clair cree en muchas cosas que a mí no me importan o que incluso me parecen insensatas, como el derrocamiento total del gobierno de la UEE. Pero siempre estoy dispuesto a escucharla y algunas veces hasta me siento ligeramente convencido por sus argumentos. Por eso le pedí que estuviera aquí hoy, para que nos enseñe la mejor forma de argumentar nuestros puntos de vista sin acabar ahuyentando a nuestro interlocutor. Gracias por haber venido, Clair.

Clair Rios: Parker, chico, ya has empezado mal. Sigues describiendo la conversación como un enfrentamiento. Cualquier discusión que empiece con una mentalidad de “yo contra ellos” ya es una causa perdida. Si consideras que la conversación es una batalla que debe ganarse o perderse, entonces te sentirás impulsado a exponer tu punto de vista de todas las formas que puedas. Eso, querido chico, es lo que convierte a un hombre en un abusón.

Pero si el fin de la conversación no es convencerles de que tienes razón, ¿entonces cuál es su finalidad?

Clair Rios: Conseguir que piensen en tus puntos de vista y reflexionen sobre ellos cuando la conversación ya haya terminado. Déjame contarte una pequeña historia. Había un joven vagabundo que solía venir a mi bar. Tenía un carácter un poco arisco, pero nada fuera de lo normal por estos pagos. Siempre pedía un vaso de Rust y se sentaba en un rincón apartado. Nunca se molestó en preguntarme mi nombre o ni tan siquiera decirme “Hola”.

Estoy seguro de que eso te sentó fatal.

Clair Rios: Tienes toda la razón. No tengo nada en contra de respetar la intimidad de mis clientes, pero todavía creo en la simple cortesía. Así que un día viene y yo ya le tengo una botella preparada. Le explico que la botella es toda suya si comparte un trago conmigo. Así que se sienta y bebemos juntos. No como barman y cliente, o como vagabundo y habitante de Nyx, sino como personas.

Resulta que el chaval había tenido una infancia complicada y perdido toda la fe en todos y todo excepto en si mismo. Aseguraba que había tenido que vivir así para poder sobrevivir, y no soportaba el mensaje idealista de “darle el poder al pueblo” que se vive en Levski. Por eso siempre evitaba hablar conmigo.

Voy a ser sincero contigo, Clair. Los ideales de Levski a mí siempre me han parecido como un enfoque de “enterrar la cabeza en la arena” a la hora de arreglar problemas. Aislarse del resto del universo no es manera de cambiarlo.

Clair Rios: Maldita sea, Parker, deja de intentar provocarme. No he venido para hablar de política. He venido para instruir a tu público sobre la conversación educada. Y, para que conste, no… en la primera conversación que mantuve con el chaval, ni tan siquiera mencioné el sueño de Levski. Me limité a crear un ambiente cómodo en el que pudiera expresar sus ideas y, al final, oír unas cuantas de las mías. Mira, no había forma alguna de que se quedara si yo me ponía a predicar, así que no lo culpo. Puedo recitar discursos como la mejor, pero siempre he dicho que nunca me verás soltar sermones, porque no me los creería ni yo.

En vez de eso, le hablé acerca de la libertad que yo sentía en Levski, el formar parte de una comunidad que cuida de si misma sin estar bajo el yugo imperial. Él ya entendía el concepto de autosuficiencia. Todo lo que necesitaba ver eran los beneficios de una comunidad. Así es como puedes llegar a quienes tienen un punto de vista distinto al tuyo. No has de pintarles un cuadro de lo que está mal, sino enseñándoles como haciéndolo a tu manera se pueden arreglar las cosas.

Clair, ese es un gran consejo, pero también es muy específico para tu situación. Mi público no puede usar licor barato y promesas de un verso idílico y ácrata para convencer a la gente de la pura verdad.

Clair Rios: Bueno, Parker, eso dice más acerca de tu mensaje que cualquier otra cosa. Ves tu programa como un modo de exponer las injusticias de la UEE, pero en realidad debería tratar acerca de la igualdad. Señalar un problema sólo es una parte del trabajo; si explicas cómo el solucionarlo va a ayudar a la gente, tu público recibe el mensaje inspirador que ahora le falta.

Clair, nos has dado a mí y a mi público muchísimo en lo que pensar. Antes de que hagamos una pausa, una última pregunta: ¿Qué le sucedió a ese chaval tan arisco?

Clair Rios: Ese chaval no ha salido de Levsky en los últimos veinte años. Hasta se ha convertido en uno de los miembros más activos de nuestra pequeña comunidad. Eso demuestra cuánto puede hacer un poco de inspiración sutil.

¿Por qué no me sorprende? Demos las gracias a Clair Rios por compartir con nosotros un poco de su sabiduría de bar. Quedaos aquí para ver si puedo aplicar un poco de esa sabiduría durante la segunda mitad del programa, en la que hablaré con Haider Holms acerca de unos envíos de mercancías bastante inusuales en el sistema Oya.

Esto es la Pura Verdad.

Original. Revisión por Frost.