Shubin Interstellar

EL IMPERIO OCULTO

Apodada “el imperio oculto” por el doctor Edward Nogel, historiador económico, Shubin Interstellar se ha convertido en una de las compañías de mayor envergadura en toda la historia de la UEE, con márgenes de beneficios que rivalizan los de un sistema estelar y una base de empleados lo suficientemente numerosa como para poblar uno. Y aunque casi todo el mundo está familiarizado con el nombre de esta compañía, debido a que una gran parte de sus operaciones tienen lugar en las zonas más remotas del espacio, pocas personas son conscientes de cuán gigantesca es realmente Shubin como entidad corporativa. Sin embargo, desde el mismo momento de su fundación, Shubin fue creada con grandiosos planes en mente.

Fundada en 2410, Shubin Interstellar inició su vida como un grupo de inversión dirigido por Martha Shubin, la magnate de la construcción del sistema Sol, y se fundó con la intención de aprovechar el incipiente auge de la terraformación. Dado que la humanidad proseguía su exploración de las estrellas y seguía descubriendo nuevos mundos, Martha calculó que invertir una gran suma en el negocio de la terraformación acabaría siendo muy rentable. El grupo empezó aportando capital a varias empresas de terraformación, pero tras una serie de fusiones y adquisiciones, Shubin Interstellar acabó en posesión de participaciones de control del tercer conglomerado empresarial dedicado a la terraformación más grande en la UNE.

La empresa siguió creciendo a medida que la humanidad hacía lo mismo, pero los ejecutivos de Shubin acabaron topándose con problemas de gastos generales una vez la terraformación había sido terminada en un sistema concreto. El equipo y los conocimientos que habían desarrollado en el sistema durante el largo proceso de ingeniería planetaria estaban siendo vendidos o liquidados una vez concluido el trabajo, con unas pérdidas considerables. Estos problemas fueron agravándose a medida que la rápida expansión vivida durante los siglos XXV y XXVI empezó a ralentizarse, lo que significaba que a partir de ese momento habrían menos sistemas para terraformar. La solución se presentó por sí sola cuando Fulcrum Mining Associates ofreció una compra masiva de los activos de Shubin en el sistema Centauri. En vez de venderlos, Shubin hizo una contraoferta para comprar toda Fulcrum. La lógica que había tras esa decisión se basaba en que, si adquirían la experiencia en minería que poseía Fulcrum, Shubin sería capaz de reestructurar todas sus posesiones dedicadas a la terraformación y reconvertirlas para la minería.

Esa decisión demostró ser sumamente rentable, y la cartera por aquel entonces ya impresionante de Shubin se expandió rápidamente. Al poco tiempo estaban construyendo instalaciones dedicadas por entero a la minería en sistemas sin necesidades de terraformación. Para el siglo XXVII, la minería comprendía más del 60% del patrimonio neto de Shubin Interstellar, lo que llevó a la compañía a segmentar la terraformación en distintas filiales de ingeniería planetaria y dedicar el grueso de sus actividades a la adquisición de minerales. Shubin había logrado hacer la transición de empresa dedicada a ayudar a crear mundos a otra dedicada principalmente a desmenuzarlos.

Avanzamos hasta la actualidad, y nos encontramos con que Shubin posee operaciones mineras en prácticamente todos los sistemas de la UEE y muchos fuera de ella. Su influencia en la política y el gobierno no tiene rival, y los registros públicos indican que Shubin ha contribuido más que cualquier otra compañía a apoyar grupos de presión durante el año fiscal de 2945. Hoy en día, decir que un senador tiene “rocas en sus bolsillos” suele hacerse para describir a un político que se dedica a entorpecer los procedimientos legislativos, pero la frase se usaba originalmente para referirse a cualquier miembro del Senado que aceptara grandes donaciones procedentes de Shubin. Sin embargo, a pesar de su tamaño, historia e influencia política, la reluciente y recién inaugurada sede de la compañía en microTech demuestra claramente su determinación a permanecer en la vanguardia y su entrega a seguir evolucionando y creciendo. Muchos atribuyen el continuo éxito de esta compañía a su director general actual: Gavin Arlington.

 

NIÑO PRODIGIO

Nacido en la Tierra, Gavin Arlington estuvo inmerso en el mundo de los negocios y las finanzas desde su juventud, cuando recibió su primer trabajo como mensajero en la Bolsa de Productos Básicos de Bombay. Según su autobiografía “Acumulando polvo”, publicada en 2941, fue el tiempo que pasó en el recinto de la bolsa de productos básicos, presenciando cómo se ganaban y perdían fortunas en cuestión de segundos, lo que inspiró el desarrollo de su filosofía empresarial denominada “administración evolutiva”.

Según esta teoría, solamente creando un entorno corporativo donde quienes son ambiciosos y trabajan duro son recompensados y quienes no rinden por encima de las expectativas son rápidamente apartados, puede una compañía mantenerse ágil y no acabar sumida en el estancamiento. A pesar de que Shubin ha tenido un amplio porcentaje de rotación de empleados durante los últimos años, esta estrategia parece estar dando frutos. Desde que Arlington ha tomado el control de Shubin, la compañía ha registrado aumentos generalizados en sus beneficios y actividades de expansión. Bajo el liderazgo de Arlington, se han iniciado docenas de nuevas iniciativas, entre ellas el traslado de la compañía a Stanton, mejoras tecnológicas de su flota minera, su programa de conservación histórica, programas de concienciación de salud laboral, enormes contribuciones benéficas y una gran dedicación a la contratación de militares veteranos. Aun así, a pesar de su sólido historial de éxitos, una de sus directivas más recientes ha sido recibida con cierta polémica.

 

COMPARTIENDO LA RIQUEZA

Shubin Interstellar ha iniciado recientemente otra interesante transición y ha pasado de contratar principalmente personal interno a invertir fuertemente en contratistas externos. Arlington ha afirmado en declaraciones escritas que esta estrategia significa que la compañía puede seguir siendo más flexible ante las cambiantes condiciones del negocio de la minería y permite a sus trabajadores internos centrarse en las operaciones de mayor prioridad.

Sin embargo, los grupos defensores de los derechos de los mineros han señalado que, como contratistas externos, muchos de los mineros que trabajan para Shubin han dejado de tener derecho a los mismos beneficios y garantías que reciben los empleados internos. Dado que Shubin se ha visto obligada a internarse cada vez más en zonas peligrosas, hay quienes piensan que esta nueva preferencia de Shubin por contratar a personal externo es un intento de evitar los gastos y riesgos asociados con tener a sus propios empleados trabajando en estos lugares peligrosos. Aun así, no se puede negar que mineros independientes de todas partes del verso han estado licitando en masa por estas ofertas de trabajo, recibiendo con alegría esta inyección de créditos en la que algunas veces puede ser una industria volátil.

Sea lo que sea lo que el futuro depara a esta empresa, no se puede negar que han dejado su huella en la historia de la humanidad. Con centenares de toneladas de minerales de todo tipo siendo extraídas cada segundo, Shubin Interstellar y su director general Gavin Arlington todavía siguen cambiando el rostro de nuestro Imperio, no sólo físicamente con sus operaciones a gran escala, sino también entre bambalinas con su amplia influencia y fuerza financiera.

Original.