Sistema Bremen

GUÍA GALÁCTICA

SISTEMA BREMEN

Bremen afirma con toda justicia ser “el sistema estelar más pequeño con el mayor impacto en los asuntos galácticos”. A lo largo de poco más de cinco siglos, Bremen y su modesto mundo de Rytif han sido un elemento sorprendentemente importante en campos muy diversos, desde la guerra interestelar al derrocamiento del régimen de los Messer; hoy en día, ha vuelto a sorprender a la galaxia entera convirtiéndose en un centro completamente inesperado de la industria de vehículos espaciales de alta tecnología.

Una estrella tipo K de la secuencia principal situado en los confines exteriores de la Nebulosa de Sharon, Bremen fue visitado por primera vez por el legendario explorador con ánimo de lucro Bao Yun en el año 2441. La tripulación de Yun cartografió los cuatro planetas que orbitaban el astro, describió como “anodino” el único mundo situado en la franja habitable del sistema que era un candidato potencial para terraformación, y no tardó en vender a las Naciones Unidades de la Tierra sus derechos como descubridor. El consejo de expansión de la UNE marcó Bremen para su desarrollo, y en Rytif empezó rápidamente el proceso de terraformación estándar. En el plazo de dos décadas, el sistema estaba preparado para recibir una lenta afluencia de colonizadores humanos. Aunque la mayoría de los aspirantes a colono se sentían atraídos por los sistemas peligrosos pero ricos en recursos, Bremen fue visto por algunos como una alternativa “segura”.

Fue entonces, en los albores del siglo XXVII, que la humanidad entró en guerra con una civilización alienígena. Con la Segunda Guerra Tevarin en pleno apogeo, el floreciente Imperio Unido de la Tierra tenía una gran necesidad de recursos fiables para mantener la lucha contra las armadas de Corath’Thal. Con los planetas centrales dedicados por entero a la fabricación de armas y naves, la UEE recurrió a sus colonias más lejanas. Con el doble objetivo de incorporar estos mundos al esfuerzo de guerra y aliviar un poco la elevada carga de impuestos de los planetas más cercanos a la Tierra, los planificadores quedaron sorprendidos al descubrir que el ecosistema de Bremen II era especialmente ideal para el cultivo de alimentos poco perecederos.

En cuestión de meses, Bremen estaba suministrando la mayor parte de los alimentos enviados a las unidades militares de la UEE en el frente. La población se disparó y llegaron especuladores para comprar tierras de cultivo, y muchos de los colonos originales acusados de “tímidos” se convirtieron de la noche a la mañana en multimillonarios (entre ellos cabe destacar a Arcturus Koerner, quien era a efectos prácticos el gobernador del planeta en todo menos en nombre). Durante siete años de guerra y las dos décadas de paz siguientes, las granjas de Bremen, así como sus instalaciones de envasado y transporte, fueron una potencia económica sin igual en la industria.

Para el 2640, sin embargo, la población del sistema había empezado a disminuir de nuevo. La estrella de la humanidad estaba en alza, y el recién fortificado Imperio ansiaba ahora más variedad que la que los sencillos alimentos de Bremen podían ofrecer. El mundo parecía haberse resignado a ser dejado atrás por la historia, con su papel en una famosa guerra siendo relegado a poco más que una nota a pie de página. En última instancia, fue precisamente el regreso de Bremen a su anterior condición de humildad lo que acabaría llevándole a su papel más importante hasta la fecha. En 2792, los activistas anti-Messer empezaron a utilizar Bremen como centro de operaciones para organizar el derrocamiento del régimen. Expatriados con mentalidad revolucionaria que habían huido al Imperio Xi’An fueron volviendo en secreto para iniciar su conspiración desde Bremen.

La magnitud del papel de Bremen en el derrocamiento del gobierno Messer se mantuvo en secreto para la población en general hasta que el Senado reveló comunicaciones desclasificadas entre miembros de la Resistencia dentro del gobierno y los revolucionarios en el planeta. Fueron estas evidencias las que llevaron directamente a que el planeta fuera reconocido oficialmente hace apenas cinco años (aunque hay quienes especulan que la verdadera razón, o por lo menos una de ellas, ha sido el descubrimiento realizado hace un año de yacimientos anteriormente desconocidos de minerales valiosos bajo la superficie del planeta).

En la actualidad, Bremen alberga una creciente industria aeroespacial instigada por Silas Koerner (un descendiente del más acaudalado colono original del planeta) y su compañía Consolidated Outland. Bremen se ha convertido también en el primer “mundo exterior” en producir un vehículo espacial completo, con miles de Mustangs saliendo cada día de las cadenas de montaje. Con una rica historia y una amplia variedad de recursos naturales a mano, Bremen parece destinado a seguir siendo una especie de potencia económica inesperada en el moderno Imperio post-Messer.

Bremen I

El primer planeta del sistema Bremen fue descrito con tan solo cuatro palabras en la inspección de Bao Yun: “una pequeña roca muerta”. Los siguientes siglos no han contribuido significativamente al atractivo de Bremen I, y carece de cualquier proliferación de minerales u otros recursos que hagan provechoso visitar el planeta. Aun así, esta roca se ha convertido en una especie de leyenda para los exploradores modernos que se disponen a partir de Bremen hacia algún lugar desconocido: para muchos se ha convertido en una costumbre “saludar con las alas” a Bremen I mientras se tiene al planeta dentro del alcance visual como gesto de buena suerte antes de empezar un viaje de larga distancia.

Bremen II (Rytif)

Granero del Imperio, forja de la revolución y sede central de industrias de alta tecnología: Bremen II, reconocido oficialmente como Rytyf, es un planeta que ha sido descrito con todos estos nombres. Rytif es actualmente la sede del creciente imperio de naves estelares de la Consolidated Outland, y es también el hogar personal del excéntrico fundador de la compañía. el reciente descubrimiento de yacimientos subterráneos de minerales, combinado con la larga historia de desarrollo agrícola del planeta, significa que Rytif es uno de esos raros mundos terraformados “autosuficientes” que teóricamente podrían seguir existiendo sin necesidad de ningún tipo de comercio interestelar. En realidad, Rytif es cualquier cosa excepto un mundo aislado, y la popularidad de la línea Mustang está trayendo a ese mundo comercio de todas partes de la galaxia.

A pesar de la ilustre historia del planeta y su reciente popularidad, los asentamientos de Rytif conservan un aire de “pueblecito”. Los visitantes suelen ser enviados a Stalford, una ciudad de tamaño medio situada justo al norte del ecuador. Stalford ha sido durante mucho tiempo el centro agrícola del planeta, con sus colinas circundantes atestadas de cultivos de riego e invernaderos comerciales. Durante los últimos cinco años han aparecido todo tipo de monumentos turísticos conmemorando el papel del planeta en la caída de los Messer, y todo parece indicar que el turismo va a experimentar un periodo de rápido crecimiento.

Bremen III

Bremen III es un planeta carente de núcleo situado bastante lejos de la franja habitable del sistema, privándole de cualquier probabilidad razonable de terraformación. Cuando el sistema fue descubierto, Bremen III poseía una cantidad nada despreciable de recursos minerales, pero la explotación minera los agotó rápidamente para sostener el desarrollo de Bremen II (tanto en la terraformación inicial como en su reconversión para apoyar el esfuerzo de guerra). En la actualidad hay pocas razones para aproximarse a Bremen III… ¡aunque eso es exactamente lo mismo que se decía de Rytif en los años anteriores a su participación en el derrocamiento de los Messer!

Bremen IV

Considerado por los habitantes locales (sin muchas pruebas que lo demuestren) como el “planeta guardián” de su estrella por su papel a la hora de mantener los cometas alejados de los mundos interiores, Bremen IV es un enorme gigante de hielo. Esta arremolinada masa de hidrógeno y otros gases está entremezclada con campos variables de hielo, lo que da lugar a una superficie planetaria especialmente hermosa. Por desgracia, las operaciones de repostado en bruto en Bremen IV son casi imposibles, y la culpa de ello es su carencia de campos de gas despejados. No es raro hallar los restos de Starfarers o Caterpillars que trataron tozudamente de repostar, trazando órbitas en descenso alrededor del planeta.

Original.

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