Sistema Castra

La historia del sistema Castra puede considerarse una representación casi perfecta de las relaciones entre los xi’an y la humanidad. Descubierto en 2544, sólo 14 después de nuestro primer contacto con los xi’an, Castra fue terraformado para su uso militar. A medida que las tensiones con los xi’an se iban desvaneciendo, eso mismo hizo la presencia militar en el sistema. Hoy en día, Castra es principalmente un centro de comercio, aunque algunas regiones siguen bajo control militar y están preparadas para entrar en acción en cualquier momento.

Castra es un sistema que sólo posee dos planetas orbitando una impresionante estrella blancoazulada. El sistema fue descubierto por pioneros militares de la UPE explorando la Línea Perry en busca de nuevos puntos de salto. Tras su inspección inicial, los primeros informes describieron el sistema como “de poco interés” desde una perspectiva astronómica, pero la cúpula militar se percató de inmediato de su importancia estratégica como punto de escala para el creciente conflicto con los xi’an. El sistema fue llamado Castra, en honor a la antigua palabra romana denominando el territorio utilizado por las fuerzas militares como posición defensiva, y la terraformación de su segundo planeta empezó de inmediato.

Rumores en el viento

“El conflicto xi’an, cuando ocurra… y fíjense en que dijo “cuando”, no “si”… en último término quedará determinado por nuestras fuerzas en un solo sistema, Castra. Imploro a todos los presentes que, en consecuencia, procuren con la mayor celeridad la asignación de los fondos necesarios.”

– Almirante Connelly Reeves, fragmento de un discurso pronunciado ante el Mando Supremo, 2716

Décadas después, cuando se descubrió un punto de salto en Castra que se adentraba en territorio xi’an, el sistema pasó a estar en la línea de frente del conflicto. A medida que el gobierno invertía cantidades ingentes de dinero en mejorar sus fortificaciones defensivas e infraestructura militar, el sistema dejó de ser un mero punto de escala para convertirse rápidamente en un centro neurálgico de la guerra fría xi’an. Se llegó incluso a construir una enorme plataforma orbital capaz de prestar apoyo a naves capitales y bombarderos de largo alcance, los cuales estaban siempre preparados para atacar el espacio xi’an en caso de que se diera la orden.

Cuando el régimen de los Messer fue derrocado, la UEE trató de mitigar las tensiones con los xi’an. En 2789, en unn demostración de buena voluntad, la UEE redujo su presencia militar y, por primera vez tras dos siglos de control estricto, permitió al sector público asentarse en el sistema. Esta decisión fue, y para algunos todavía lo es, bastante polémica. Una minoría compuesta por burócratas militares y élites políticas de la línea dura estaban convencidos de que la mejor forma en que el sistema podía servir al Imperio era como un puesto avanzado exclusivamente (y solitariamente) militar.

Tras la apertura de Castra al sector público, las empresas llegaron en masa para aprovechar la excepcional infraestructura y el módico precio del terreno en el sistema. A este respecto, esto hace de Castra un destino ideal para transportistas que quieran descargar materias en bruto y cargar productos manufacturados. El gobierno de Castra ha hecho esfuerzos recientemente por aumentar el turismo en el sistema en un intento por diversificar su sector industrial.

 

Castra I

El primer planeta del sistema Castra carece de atmósfera y de cualquier materia en bruto que valga la pena minar. Aun así, los humanos se dieron cuenta de que había una cosa para la que Castra I sí valía: prácticas de tiro. Apodado “Diana” por la Armada de la UEE, durante la guerra fría este mundo muerto fue usado para prácticas de pasadas de bombardeo. En la actualidad, la característica más interesante de Castra I es probablemente la forma en que la luz de la estrella del sistema se refleja en su superficie sembrada de cráteres.

 

Castra II

Castra II es el único planeta del sistema capaz de ser habitado. Las fuerzas militares de la UEE designaron el planeta como “Castra Command” (“Mando Castra”), lo que fue abreviado a Cascom, un nombre no oficial que se ha hecho popular, para gran consternación de algunos políticos actuales. Las fuerzas militares terraformaron el planeta con la mayor rapidez posible. Hoy en día algunos científicos afirman que posiblemente lo hicieron con demasiada rapidez, sugiriendo que el ritmo frenético con el que se efectuó la terraformación de Cascom es el culpable de la espesa capa de nubes del planeta.

Los militares querían construir una posición defensiva ideal, por lo que cavaron en la cima del monte Ulysses para edificar la ciudad de Sherman, creando una urbe magníficamente protegida a la vez que de una belleza arrebatadora. Esta ciudad fortaleza situada por encima de las nubes tiene bien ganado el apodo de “Isla en el cielo”. Tras ver Sherman por primera vez, el almirante Kumasi Klein pronunció la famosa frase “Es la ciudad de mis sueños. Pintoresca y protegida por armas de gran calibre”.

Rumores en el viento

“La fuerza de las líneas y la audacia implacable del edificio a medida que atraviesa el firmamento no dejan ninguna duda acerca de cuál era la intención de la estructura, ni espacio para refutar la afirmación de que la fundación de Sherman personificó el espíritu de esa era tanto como ayudó a definirlo.”

– Reggie Chapolt, Ladrillo a ladrillo: La verdad en el hennowismo, 2880

Debido a que Sherman pasó siglos bajo control gubernamental, sigue siendo un excelente ejemplo de arquitectura financiada por el estado. Los edificios gubernamentales más antiguos de Sherman reflejan el aústero estilo hennowista que estaba en boga durante la construcción inicial de la ciudad. Cuando el monumentalismo fue promovido por el Imperator Messer III, el paisaje urbano de Sherman pasó a reflejar ese estilo. En la actualidad, el legado histórico de la arquitectura de Sherman sigue siendo una de las principales razones para visitar la ciudad.

Desde el momento en que los militares abrieron el sistema a los ciudadanos y civiles, Sherman ha buscado cómo definir su identidad cultural. Durante siglos, vivir en Castra II no fue una elección, sino un destino. Gente de todas partes del Imperio pasaba algún tiempo aquí, pero pocos de ellos echaban raíces. Cuando el sistema pasó a ser de libre acceso, la industria pasó a ser el nuevo habitante del planeta más obvio. Aunque compañías como Kruger Intergalactic insuflaron nueva vida al planeta, hicieron poco por darle una nueva identidad que lo diferenciara de los demás mundos imperiales.

Todo eso cambió en 2833 cuando el planeta eligió presidente a Andre Novoselov. El presidente Novoselov trabajó en estrecha relación con la comunidad empresarial para atraer nuevos habitantes a Sherman. Durante años, las empresas habían tenido problemas por encontrar suficientes empleados para cubrir los puestos disponibles. Juntos, lanzaron campañas promocionales pro-Sherman en planetas de todo el Imperio. Una de estas campañas resucitó el lema de la “Isla en el cielo” y mostraba la imagen emblemática de la ciudad erigida en la cima de la montaña alzándose por encima de la capa de nubes brillando por la contaminación lumínica producida por ciudades situadas por debajo. Por primera vez en la historia, el Imperio vio a Sherman como algo más que un puesto avanzado militar o un polígono industrial. El presidente Novoselov tenía la esperanza de poder ver antes de morir cómo Castra II obtenía su representación senatorial, pero por desgracia nunca llevó a producirse su transición de presidente a gobernador planetario, y el planeta todavía tiene que ganarse su asiento senatorial.

Los esfuerzos del presidente Novoselov por aumentar la población del planeta tuvieron éxito. A medida que iba llegando más gente, también lo hizo una amplia variedad de industrias de servicios para cubrir la demanda en aumento. Sherman se convirtió en un crisol de tiendas de artículos de lujo, hoteles y restaurantes, mezclados con empresas orientadas hacia la clase media y obrera. Hay muchas partes de la ciudad donde hacen compras, comen y viven en los mismos sitios tanto la gente que viste trajes de diseño como la que calza botas con suelas de grafeno.

Hace poco, las hermosas vistas de Cascom y los módicos precios de sus bienes inmuebles han contribuido a hacer del planeta un hogar popular para jubilados. En un intento por atraer a gente más joven, Sherman ha promocionado su espléndida ubicación en la cima de una montaña como el mejor lujar del verso para los deportes extremos. Durante un tiempo, el vuelo en parapente por encima de las nubes fue extremadamente popular hasta que varios paracaidistas aficionados aterrizaron en instalaciones militares y obligaron a la ciudad a prohibir esta práctica. Pero incluso aunque el parapente haya sido prohibido en torno al monte Ulysses, siguen habiendo emociones y aventuras más que suficientes esperando a quienes visiten Castra II.

Original. Revisión de Frost.