Sistema Helios

Helios es uno de esos raros lugares en la galaxia colonizada donde la belleza natural puede estar directamente al lado de vertederos y fortificaciones militares, sin que ninguno de estos elementos parezca estar fuera de lugar en combinación con los otros.

La estrella del sistema tiene parte de la culpa por esta insólita variedad de propósitos. Helios es una estrella tipo B rica en helio que emite un fenómeno astrofísico poco habitual: amplias franjas de helio no ionizado. Estas franjas producen fuertes campos magnéticos en su fotosfera, la cual a su vez interfiere y confunde los sensores de naves estelares: hasta las naves capitales más grandes son capaces de “esconderse” en la estela electromagnética de la estrella.

La insólita fotosfera de Helios atrae también a incontables científicos procedentes de todas partes del Imperio y que han construido una serie de plataformas de investigación cerca de la estrella que sirven como laboratorios y centros de observación. Estas plataformas, remolcadas hasta su posición final por barcazas y diseñadas para un uso a corto plazo, suelen ser abandonadas dejando que se hundan en la propia estrella y reemplazadas por nuevas plataformas a medida que los propósitos de los proyectos de investigación van cambiando.

El descubrimiento de Helios puede considerarse sin lugar a dudas una de las historias de origen más animadas para un sistema, puesto que es el único sistema en la historia que ha sido descubierto por la Fiscalía. Una jauría de forajidos conocida como los Daybreak Marauders1 llevaba tiempo merodeando por el sistema Odín, asaltando convoyes de las compañías mineras locales. Los Marauders atacaban y desvalijaban a sus presas con la misma rapidez y eficiencia con la que desaparecían sin dejar rastro. Esto duró varios meses. Una compañía, la Orion Mining Corporation, perdió tantos cargamentos que acabó quedando endeudada por la cantidad de grupos mercenarios que tuvo que contratar para que escoltaran y protegieran a sus naves en su ruta hacia el exterior del sistema; una deuda que acabaría llevando a la compañía hasta la bancarrota.

Al final, la Fiscalía acabó tomando cartas en el asunto. Asignaron a los agentes especiales Avon Dorville y Gia Trasks para que siguieran el rastro de esta escurridiza jauría. Cuando los agentes de la Fiscalía hallaron por fin a sus presas, quedaron atónitos al comprender que los Daybreak Marauders no es que hubieran descubierto una ruta de escape especialmente efectiva a través de los restos de Odín I, sino que habrían descubierto un punto de salto a otro sistema.

Helios I

Helios I es un planeta muerto que nunca ha atraído una cantidad especialmente significativa de interés. Carece de atmósfera, y sus yacimientos de minerales no sólo son escasos sino que además el acceso a ellos está limitado por la cercanía de este mundo a su estrella. Helios I fue el escenario de una breve oleada de interés en 2937, cuando una plataforma de investigación científica se estrelló contra la superficie del planeta. Una osada operación de rescate realizada por miembros de la guarnición local de Gladiators (que modificaron apresuradamente sus cazas para aumentar su resistencia a las altas temperaturas) logró salvar a seis personas de sufrir una muerte horrible, y la hazaña pudo ser presenciada en directo por holovídeo.

Helios II (Tangaroa)

Helios II es un mundo oceánico con un diámetro superior al de la Tierra (aunque su campo gravitatorio es menor). Posee una única luna “de órbita rápida” con un denso núcleo de hierro y níquel. La baja densidad del planeta oceánico, combinada con la órbita poco habitual de su luna, genera una actividad volcánica tan frecuente como impredecible, lo que provoca que las islas que afloran por encima de la superficie del mar acaben siendo reclamadas por la aguas con la misma rapidez con la que han surgido de ellas. Clasificado originalmente como un mundo rico en minerales, el planeta fue rápidamente terraformado y se vendieron concesiones mineras subacuáticas a toda una serie de compañías de minería. No fue hasta décadas más tarde que el planeta empezó a ver la llegada de gente rica y famosa.

A pesar de la tremenda variabilidad de sus mareas y actividad volcánica, erigir elaborados alojamientos temporales en las islas de corta vida de Tangaroa se ha convertido en toda una moda.

Los alojamientos de carácter más permanente suelen construirse en la superficie del mar o por debajo de ella. Para quienes deseen disfrutar del planeta sin tener que correr ningún riesgo, el magnate hotelero Tyler Newman desveló recientemente sus planes para construir un hotel subacuático permanente.

Las regiones polares son las únicas en las que hay centros de población estándar. En el polo norte residen comunidades de científicos e ingenieros para los que este planeta es su hogar, y que dan soporte a la industria artesanal que ha ido desarrollándose en torno a la inusual estrella de Helios. En el polo sur, la limitada cantidad de superficie terrestre disponible pertenece a instalaciones de investigación y desarrollo que brindan apoyo a las fuerzas militares cercanas. Los resultados de proyectos fallidos y los excedentes de equipo suelen ser transportados de Helios al vecino sistema Odín. La capital del planeta y principal zona de aterrizaje, situada en el polo norte, tiene el nombre oficial de Mariana, aunque los nativos la llaman Shorebreak2. Shorebreak resulta un interesante caso práctico de aprovechamiento de terreno, puesto que la ciudad ha ocupado literalmente hasta el último centímetro cuadrado de tierra disponible y en la actualidad se está expandiendo constantemente hacia el interior del mar.

No todo el mundo vive temiendo la naturaleza única de las mareas del planeta. Los habitantes del planeta que residen debajo de la superficie del mar disfrutan de sus extraordinarias mareas pilotando submarinos extremadamente hidrodinámicos y maniobrables con los que cabalgan olas de centenares de metros de altura. 

Estación Hephaestus

Situada en órbita por encima de Helios II, la estación Hephaestus es el puesto militar avanzado al que se puede acceder con mayor facilidad en todo el sistema. Para poder aterrizar en la pista de aterrizaje principal de la estación se sigue requiriendo un permiso especial, pero una estación planetaria anexa permite a los comerciantes vender los artículos domésticos y de lujo solicitados por las fuerzas militares que hay apostadas aquí.

La estación sirve como un punto de agrupamiento general para las fuerzas de seguridad del sistema, pero los grupos de batalla en movimiento usan ocasionalmente la estación para simular escenarios bélicos y realizar ejercicios de entrenamiento.

Helios III

El tercer planeta del sistema Helios es un enorme gigante gaseoso. Helios III carece de ningún rasgo significativo salvo por su utilidad como punto de repostaje: el planeta es una fuente de hidrógeno fácilmente acceisble y con mínimas impurezas. En cuestión de tamaño, Helios III se acerca a las dimensiones máximas que puede tener un gigante gaseoso, un hecho que ha llamado la atención del ocasional equipo de investigación científica. El planeta en sí es bastante poco atractivo, puesto que carece de las distintivas franjas de colores y los complicados sistemas de lunas que suelen poseer muchos planetas jovianos.

Helios IV

Helios IV es un planeta helado bastante común, muy parecido a los que suele haber en las regiones exteriores de la mayoría de los sistemas estelares. ¿Cuál es entonces la razón por la que el gobierno de la UEE ha gastado la cantidad desorbitada de créditos y material necesarios para terraformar este mundo? La respuesta oficial es que Helios IV es una base militar de gran importancia estratégica cuyas instalaciones no especificadas prestan apoyo al personal destinado a la base naval Hephaestus o a quienes van a bordo de naves militares de paso. Helios IV ha acabado siendo conocido como un destino que supone el punto final para cualquier carrera militar. Visto por muchos en la jerarquía de la Armada como un sitio al que enviar el personal que ha demostrado ser problemático, y en consecuencia se le considera uno de los destinos menos deseados en todo el espacio conocido.

Los analistas civiles, sin embargo, señalan que nada de esto explica el coste de terraformar el planeta, en cuya superficie podrían haberse erigido estructuras medioambientales militares que habrían proporcionado una calidad de vida parecida a que ahora mismo tienen los hombres y mujeres lo suficientemente desafortunados como para haber sido destinados aquí. Hay fuertes sospechas de que la superficie de Helios IV oculta una base de operaciones encubiertas mucho más grande que las estructuras visibles. No existe ni la más mínima evidencia tangible que apoye esta suposición inicial, y las teorías al respecto van desde que Helios IV oculta una base permanente capaz de llevar a cabo operaciones ofensivas más allá de las fronteras del Imperio a que en este mundo se ha creado un centro de investigación donde realizar experimentos biológicos ilegales.

 Notas de Traducción:
1: “Daybreak Marauders” podría traducirse como “Asaltantes del Amanecer”. Aunque “Marauder” suele traducirse al castellano como “Merodeador”, el significado original de esta palabra se refiere más bien a piratas o incursores, por lo que un “Daybreak Marauder” sería alguien que viene a la salida del sol para robar tus bienes, violar a tu ganado y matar a tus mujeres.
2: Una “shore break” es una obstrucción (como un arrecife de coral) que provoca que una ola empiece a romperse, creando el pasaje tubular por el que vemos hacer deporte a los surfistas. La traducción literal sería “Rompientes” o “Rompeolas”, aunque desconozco si existe un término de surf en castellano que sea más específico.

Original.