Sistema Taranis

GUÍA GALÁCTICA
SISTEMA TARANIS

¡El rocoso corazón de la frontera! Taranis se distingue por ser uno de los sistemas de la Carrera de Kellar, y proporciona a los transportistas una ruta que les permite evitar tener que atravesar el nido de piratas que es el sistema Nexus. Aun así, es de un beneficio discutible. Incluso los piratas más atrevidos evitan el sistema Taranis por una buena razón: un par de cinturones de asteroides extremadamente densos que deben ser atravesados para viajar de un punto de salto a otro. Los cinturones de asteroides y los campos de escombros lunares del sistema Taranis han acabado convirtiéndose en el cementerio de muchos pilotos que carecían de la habilidad suficiente para sortear sus peligros.

La propia Taranis es una estrella tipo A de secuencia principal, de aspecto blancoazulado. Fue descubierta en 2401 por la famosa nave de exploración de la UEN Mythic Horizon. El descubrimiento de Taranis fue rutinario, hecho casi de pasada. El sistema se considero inviable en esa época, con sólo un candidato de alto riesgo para la terraformación. Por si fuera poco, la ubicación de la estrella no ofrecía ninguna ventaja estratégica visible en esa época y los recursos brutos que poseía iban de lo mediocre a lo escaso. La exploración inicial del sistema fue el escenario de una tragedia menor: una de las lanzaderas de exploración de la Mythic Horizon se perdió con toda su tripulación debido al impacto de un meteorito. En la zona de aterrizaje de Taranis III hay erigida una placa conmemorativa que elogia su noble sacrificio en nombre de la expansión de la humanidad.

Taranis ha entrado también recientemente en la cultura popular debido a su papel en el simulador “Arena Commander” de Original Systems. El mapa de “La luna quebrada de Taranis” es uno de los dos que vienen incluidos en la inmensamente popular demo pública de este simulador. El escenario enfrenta a los jugadores dentro de la nube de escombros ubicada cerca de Taranis II. Los pilotos de Hornets, Auroras y 300i deben esquivar las rocas a la deriva y los haces de energía de los inmensos terraformadores mientras combaten en una batalla campal ultrarrealista. La elección de Taranis como escenario de “Arena Commander” ha creado un mayor (y muy peligroso) interés turístico por el sistema, a medida que los autodenominados “Locos del Arena” acuden de todas partes para hacerse una holofoto delante de los restos de la luna.

Taranis I

El primer planeta del sistema Taranis es el típico mundo enano casi consumido por su sol, demasiado caliente para poder establecer asentamientos humanos, carente por completo de atmósfera y desprovisto casi por completo de yacimientos minerales o cualquier otro recurso de interés. Este planetoide fue el orígen de un inusual accidente que tuvo lugar a mediados del siglo XXV: una revisión de los datos de la misión de exploración inicial (barridos de radar, interferometría y grabaciones de vídeo de largo alcance) produjo una imagen que se parecía sorprendentemente a un rostro humano superpuesto sobre la región polar septentrional del planeta. La así llamada “Cara de Taranis” se convirtió en una breve manía cultural en la Tierra y acabó inspirando una expedición de financiación privada que viajó hasta este mundo para confirmar que la imagen no era más que una cordillera montañosa fotografiada desde un ángulo inusual. Los teóricos de la conspiración siguen insistiendo en que el gobierno está ocultando las pruebas de una civilización alienígena que vive en Taranis I (a pesar de que hoy en día existe gran abundancia de pruebas de especies inteligentes viviendo por toda la galaxia).

Taranis II y Primer Cinturón de Taranis

Conocido ahora como la ubicación de la “luna quebrada”, Taranis II fue (como tantos otros planetas) una víctima de la fiebre de la terraformación que tuvo lugar durante la época de los Messer. Se trata de un mundo carente de núcleo situado justo en medio de la franja habitable del sistema, y que fue clasificado inicialmente como un candidato pobre para la terraformación y colonización. Pero con un gobierno más preocupado por “lo que podemos hacer” en lugar de “lo que deberíamos hacer”, Taranis II se convirtió en una de las docenas de mundos que resultó devastado por un accidente de terraformado. En este caso concreto, la culpa recayó sin ninguna duda en las acciones de CRABSOS Inc., la corporación barata de desarrollo geológico a la que se asignó la terraformación de Taranis II. El procedimiento operativo estándar de esa época respecto a la terraformación de un planeta carente de núcleo se basaba en aprovechar la energía de las lunas que lo orbitaran. En el caso de Taranis II, el uso de equipamiento de mala calidad y mano de obra casi esclava tuvo como consecuencia que CRABSOS consiguiese quebrar el manto de la pequeña luna de Taranis II, fragmentándola en un millón de peligrosos pedazos. Además de crear una letal nube de escombros que seguirán impactando contra el planeta durante centenares de años, el accidente sobrecalentó la maquinaria de terraformación que había en órbita. Algunas de estas máquinas siguen hasta el día de hoy en constante funcionamiento, contribuyendo a reducir la superfície del planeta a escoria inútil.

Mas allá de Taranis II y su antigua luna existe un cinturón de asteroides extremadamente denso que debe ser atravesado para cruzar el sistema. Aunque supone un peligro para la navegación, el Primer Cinturón de Taranis no es especialmente rico en minerales y se han establecido muy pocas operaciones mineras en él. Los contrabandistas más reputados lo consideran un buen lugar donde esconderse, y el ocasional pirata de alto nivel estará dispuesto a preparar un punto de emboscada en el cinturón de asteroides, pero incluso estos individuos acaban convirtiéndose en víctimas del impacto de una roca.

Taranis III y Segundo Cinturón de Taranis

Taranis III es un encapotado y tormentoso mundo situado justo al borde de la franja habitable del sistema. Las constantes tormentas de este planeta son el orígen del nombre del sistema (Taranis es el dios celta del relámpago). La atmósfera del planeta es irrespirable para los humanos, pero eso no ha impedido el establecimiento de un asentamiento humano. La estación de investigación Bethor, fundada en 2436 para estudiar técnicas de control climático, ha ido creciendo de forma natural a lo largo de los siglos hasta acabar convirtiéndose en un asentamiento completamente autosuficiente habitado por refugiados tevarin y expatriados humanos. Los propietarios corporativos originales hace mucho tiempo que se fueron, y se rumorea que Bethor está controlado por un sindicato o alguna otra pseudo-organización similar, aunque dichos propietarios se aseguran de mantener sus actividades ocultas a los visitantes.

El Segundo Cinturón de Taranis está situado más allá de la órbita de Taranis III. Es bastante similar al cinturón de asteroides más interno, aunque tiene menor densidad y posee varios vectores de aproximación seguros (hasta el punto de que viajar a Taranis III es ligeramente menos peligroso que cruzar el resto del sistema). En el año 2930, el portanaves clase Bengal Indomitable resultó gravemente dañado al intentar atravesar el Segundo Cinturón de Taranis mientras perseguía una nave camuflada pirata.

Taranis IV

Taranis IV es un gigante gaseoso de tamaño medio compuesto de hidrógeno y helio. Se encuentra a tiro de piedra de uno de los puntos de salto del sistema y es un punto de parada ocasional para naves capaces de refinar su propio combustible. Aun así, tales paradas son pocas e infrecuentes: en primer lugar, es raro que alguien llegue al sistema Taranis sin estar provisto de suficiente combustible, y en segundo lugar, más allá de como posible punto de parada, Taranis IV carece de ningún otro rasgo destacable. Hasta el día de hoy, nunca ha llegado a construirse alguna estación que orbite este mundo.

Original.