Sistema Tiber

GUÍA GALÁCTICA: SISTEMA TIBER

Lo mejor que la guía del viajero estelar puede aconsejar sobre Tiber sería, en pocas palabras: no vayas. O mejor, ¡NO VAYAS! Siendo la zona de incontables batallas entre hombres y monstruos, Tiber es una herida abierta en la faz de la galaxia explorada, que no muestra ningún signo de curarse.

Tiber fue cartografiado por primera vez por exploradores de largo alcance de la UEE en el 2474, momento en el que fue rápidamente archivado como un sistema solar sin interés. Con una estrella secuencial de tipo K estándar, orbitada por dos planetas pequeños, Tiber no mostraba recursos interesantes, líneas de salto estratégicas o cualquier otra cosa que lo pudiera hacer atractivo para terraformadores o cualquier otro tipo de desarrolladores.

Inmediatamente tras el fracaso de la UEE  a la hora de defender Orion, sus fuerzas se replegaron a Caliban y Tiber. Dadas las obvias ventajas de Caliban, la mayoría de estas fuerzas fueron estacionadas allí antes que en Tiber. No debió sorprender entonces, que los Vanduul tomaran todo el indefenso sistema Tiber como base para sus incursiones posteriores dentro de territorio humano. Las tribus Vanduul se desplazaron al sistema y, básicamente, establecieron una guarnición permanente.

ADVERTENCIA PARA LOS VIAJEROS: Bajo ninguna circunstancia se debe viajar al sistema Tiber. Las fuerzas Vanduul han establecido una ocupación permanente.

LA PICADORA DE CARNE

Cuando se pudo descubrir el papel de Tiber en los entonces estremecedores asaltos Vanduul, la UEE envió el Sexto Grupo de Batalla, de élite, en una misión de limpieza. Armada con bombas de antimateria, la flota calcinó los campamentos vanduul en Tiber II con total impunidad, dejando la superficie convertida  temporalmente en una masa candente. La respuesta fue inmediata, sobrecogedora y aparentemente la operación militar mejor organizada que jamás se había visto acometer a los Vanduul: unos portanaves con sus alas de cazas de élite, lo mejor de lo mejor, segaron las entretenidas fuerzas de la UEE y las masacraron hasta el último hombre.

Solo un único observador lejano, estacionado en el punto de salto de Garron, escapó para dar testimonio de la devastación. De esta manera nació “La Picadora de Carne”, punto de partida de una guerra multi-generacional entre la humanidad y los Vanduul. En los años siguientes, no menos de diecinueve grandes iniciativas militares han sido acometidas para expulsar a los Vanduul de Tiber.

Masivas acciones de flota, intentos de desembarco coordinados por todo Tiber II, e incluso operaciones de “borrón y cuenta nueva” diseñadas para, sencillamente, eliminar cualquier posibilidad de que el sistema pudiera sostener una ocupación militar han acabado fracasando.  Millones han fallecido en esos intentos y los siempre crecientes campos de chatarra creados en el proceso son hoy en día legendarios. Incontables civiles, viendo los letales deshechos del campo de batalla como un potencial lugar de beneficios dieron el mismo salto, con resultados igualmente fatales.

Hoy día, la batalla continua sin visos de remisión. Además de las salidas periódicas de reconocimiento (y ocasionales misiones de reconocimiento en fuerza), el sistema es frecuentado por miles de comandantes de naves privadas cada año. Ya sea porque quieran probarse a si mismos enfrentándose a un Scythe en un duelo de cazas o intentando obtener un beneficio económico de los recursos del sistema, su destino es casi siempre el mismo: añadiendo masa a La Picadora.

Lo más cercano que existe a poder tener una ocasión “segura” de visitar Tiber es, sorprendentemente, durante una gran batalla. Con las líneas de logística de la UEE estiradas al máximo por toda la galaxia, los militares suelen estar interesados en apoyo civil para operaciones de combate. Naves de apoyo cargando suministros médicos y otros artículos de primera necesidad estarán en general bien protegidos, siempre que permanezcan lejos de los frentes de batalla mismos. Por supuesto, identificar donde están exactamente los frentes de batalla puede ser algo problemático en si mismo.

TIBER I

Tiber I es un pequeño y denso planeta, cercano al sol de Tiber. La cargada atmósfera de CO2 es respirable, pero el extremo calor procedente del cercano sol haría de la vida aquí una posibilidad desagradable, incluso sin los constantes combates. Aunque no se han podido realizar inspecciónes a fondo, todos los estudios disponibles indican que en Tiber I no hay nada de valor y es difícil de imaginar nada por lo que valga la pena el gasto y el riesgo de llevar a un ser humano allí para aprender más. La órbita de Tiber I anida justo dentro de un extraordinariamente denso cinturón de asteroides, lo que hace que la exploración sea incluso más difícil.

Por lo demás, el cinturón de asteroides no es particularmente interesante, con una baja concentración de minerales valiosos. Este cinturón está compuesto de pequeños asteroides moviéndose a altas velocidades, y carece mayormente de planetoides con el tamaño suficiente para ser transformados en bases ocultas (un hecho del que la Inteligencia de la UEE, ansiosa por tener un puesto de escucha cercano a la Tumba, está muy al tanto).

Las estaciones fotográficas del espacio profundo de la UEE han grabado un movimiento inusual de los sistemas meteorológicos en la superficie de Tiber I, que los meteorólogos creen que deberían permitir periodos en que las condiciones mejoran una vez cada cuatro años.

El periodo en el que los cielos se despejan es de aproximadamente tres días, durante los cuales las imágenes tomadas a distancia parecen sugerir que la atmósfera se depura de forma significativa y las concentraciones de CO2 se asientan en torno a las nominales regiones polares del planeta. Dada la presencia de escuadrones de caza vanduul  en las proximidades, probar esta hipótesis ha demostrado ser imposible en la práctica.

TIBER II (LA TUMBA)

La Tumba, un mundo desértico y árido cubierto de  un polvo de cobre que tiene casi el color rojo de la sangre, representa, más que ninguna otra cosa, las insaciables fauces de la maquinaria bélica Vanduul. La mayor parte de la superficie del planeta está cubierta con los deshechos de naves espaciales y de otras antiguas máquinas de guerra. Los restos de incontables ataques de la UEE repelidos, así como de los intentos de beneficiarse privadamente de este inusual sistema, y tecnología vanduul destruida, cubren el planeta.

La Tumba no es un cementerio permanente, de todas maneras: los deshechos que allí se acumulan terminan siendo devorados por enormes cosechadoras Vanduul. Estas bestias mecánicas devoran todo tipo de materiales y los transforman para su uso por la maquinaria bélica Vanduul. Los recolectores encontrados en Tiber tienen un propósito doble aún más terrible: parecen ser la fuente de las nuevas cosechadoras que han sido soltadas en colonias humanas durante sus incursiones. Estas “cosechadoras madres”, que visualmente no son diferentes de las cosechadoras observadas en otras partes, estarían, en efecto, duplicándose a ellas mismas para extender el terror a través de la galaxia. Todo, desde naves naufragadas a huesos de soldados caídos,  alimentan al final al mismo enemigo que habían intentado derrotar.

El mundo también es morada de incontables campamentos de guerra vanduul, espartanos campamentos base temporales usados por las fuerzas vanduul constantemente en movimiento a través del sistema. Mientras que los humanos no encontrarían el medio ambiente particularmente acogedor, los vanduul parecen prosperar en el clima, y prestan poca atención al paisaje de naves destruidas a su alrededor (nunca se ha observado que los vanduul tengan un interés especial en capturar tecnología). Intentar visitar uno de estos campamentos sería suicida para un ser humano, pero registros desclasificados de intentos de desembarco de marines han podido suministrar un gran conjunto de conocimientos acerca de su diseño habitual.

Mientras que La Tumba puede parecer un objetivo atractivo para esperanzados equipos de recuperación, queden bien advertidos de que no se conoce a nadie que haya aterrizado con éxito en el planeta para recuperar cualquiera de los recursos militares de valor inestimable que han sido abandonados allí. Los viajeros quedan advertidos para que eviten realizar ningún intento similar. La UEE nunca ha sido capaz de establecer una zona de aterrizaje viable en La Tumba, y a menos que usted sea parte de un desafortunado destacamento de marines, tiene pocas esperanzas de siquiera alcanzar la superficie.

OFERTAS DE MERCADO – LA TUMBA

VENDER:  SUMINISTROS MÉDICOS  +5

 Traducción de Predicador, revisión de Frost

Original.