Sistema Tyrol

TyrolSystem

Tyrol es un sistema al borde de la muerte compuesto por siete planetas que orbitan una gigante roja en la última etapa de su vida. Aunque resulta difícil realizar estimaciones a una escala tan por debajo del tiempo geológico, los científicos creen que la estrella podría expandirse y convertirse en una supernova en cualquier momento dentro de los próximos milenios. Siendo el factor riesgo tan difícil de calcular, el Imperio Unido de la Tierra, con la esperanza de minimizar todo lo posible las muertes que puedan producirse cuando la estrella se colapse, ha clasificado Tyrol como una zona de investigación científica. Esto significa que nadie puede poseer propiedades en el sistema y que toda estructura orbital requiere la aprobación gubernamental. Toda una serie de entidades, desde instituciones educativas sin ánimo de lucro a fabricantes de armamento de alto nivel, han invertido en expediciones a Tyrol con la intención de estudiar la evolución de la estrella así como para llevar a cabo experimentos que serían demasiado peligrosos de realizar en sistemas más poblados.

Ha surgido, sin embargo, otra razón para hacer el viaje a Tyrol más allá de para propósitos científicos. Carente casi por completo de la presencia de la Fiscalía y con las fuerzas de la Armada de la UEE reducidas al mínimo indispensable, muchos individuos acuden al sistema para eludir la atenta mirada de las fuerzas de la ley. Tyrol se ha convertido para la conciencia popular en un sinónimo de imprudencia y abandono temerario. Los forajidos y malhechores que han elegido vivir en los dos asentamientos no oficiales del sistema suelen ser vistos como personajes románticos, humanos que han tomado la decisión definitiva de no temer a la muerte y vivir con plena libertad. La realidad es que la mayoría de los habitantes de Tyrol tomaron esta decisión por pura desesperación o sencillamente porque no les quedaba ningún otro lugar a donde poder ir.

Planetas interiores

El primer planeta del sistema Tyrol es un cascarón carbonizado que está siendo sublimado lentamente por la gigante roja. En 2930 se construyeron sobre la mayor luna superviviente del planeta una serie de estaciones de investigación interconectadas, como parte de una propuesta de investigación para estudiar una estrella moribunda desde cerca. El consorcio que operaba la base sólo fue capaz de hacerlo durante apenas una década; la financiación se cortó en 2941 y la instalación fue rápidamente ocupada por una pequeña comunidad de contrabandistas formada por okupas y disidentes. Conocida hoy en día como “Primera Fila”, la población del sistema posee un sentido del humor apropiadamente cínico respecto al hecho de que serán los primeros en experimentar la transformación en supernova de Tyrol.

A diferencia de Haven, otro inesperado asentamiento en Tyrol V, los habitantes de Primera Fila raras veces residen de forma permanente. Si estás buscando artículos ilegales y no quieres correr ningún riesgo de que las fuerzas policiales se involucren, los traficantes e intermediarios de Primera Fila son tu mejor opción. Se ha convertido en un lugar de encuentro para todo tipo de individuos, desde narcotraficantes a asesinos a sueldo sin escrúpulo alguno, con los proveedores de ambas haciendo acto de presencia sólo el tiempo imprescindible para venderles sus mercancías. ¡Sólo hay que acordarse del hecho de que, si prolongas demasiado tu estancia, podrías acabar encontrándote con que el sistema entero resulta arrasado sin previo aviso!

Los dos siguientes planetas del sistema son menos destacables. Los científicos creen que Tyrol II fue hace tiempo una supertierra; en la actualidad, es un núcleo de hierro sin rotación azotado por las llamas. Tyrol III, aunque rico en minerales, es un cementerio similar. Todavía prosigue el debate acerca de si fue un mundo destruido por la evolución de la estrella, o si ni tan siquiera llegó a formarse por completo en primer lugar. Salvo expediciones científicas para estudiar la superficie, no existe ninguna razón para intentar aterrizar en Tyrol III.

Sistema central

En épocas remotas, Tyrol poseía una amplia franja habitable que englobaba el cinturón de asteroides del sistema y el cuarto planeta. El cinturón de asteroides, uno especialmente denso que probablemente habría acabado convirtiéndose en un planeta si se le hubiera concedido el tiempo suficiente, sigue proporcionando cantidades ingentes de minerales valiosos para los mineros que poseen los recursos necesarios para traerse su propio equipo y a los que no les asusta trabajar en un sistema anárquico. Tyrol IV, del cual se especula que podría haber sido un gigante gaseoso que perdió por completo su atmósfera, fue inicialmente una fuente de gemas generadas por la extrema presión atmosférica; hoy en día, sus valiosos recursos son mucho más difíciles de hallar.

Tyrol V (Haven)

El quinto planeta es un candidato probable para el puesto de mundo más interesante del sistema Tyrol. Hogar de Haven, Tyrol V es interesante por una sola razón: el mero hecho de que está habitado. Anteriormente una bola de hielo, la superficie de Haven fue derretida por la transformación en gigante roja de su estrella. Lo que queda ahora es una roca desolada sobre cuya superficie serpentean grietas abismales y gigantescas cavernas subterráneas generadas por los milenios pasados bajo el hielo.

Es aquí, oculta debajo del calor ahora opresivo de la superficie, donde tienen su hogar una peculiar mezcla de colonos, proscritos y nihilistas. En la cultura popular, Haven se considera la “última oportunidad” para los irredimibles: un hogar para quienes ya no pueden vivir su vida en el universo civilizado y para quienes pueden pero no desean hacerlo. La omnipresente amenaza de la supernova permea la cultura planetaria, pero en última instancia se la considera un hecho más de la vida. No se dedica ningún recurso a transportes de evacuación ni a sistemas de alerta temprana; si has elegido vivir entre los renegados de Haven, lo más probable es que ya te hayas hecho a la idea de vivir en un mundo con el potencial de extinguir tu vida en el momento más inesperado.

A los visitantes se les recomienda que no abandonen la sombra en Haven sin estar provistos de protección térmica considerable. Un individuo desprotegido apenas puede sobrevivir unos breves momentos en la superficie del planeta.

Planetas exteriores

El sexto planeta del sistema Tyrol es un gigante gaseoso típicamente joviano. Una colorida y arremolinada masa e hidrógeno y helio, Tyrol VI hasta ahora sólo se ha visto afectado mínimamente por el declive de su estrella. El planeta es utilizado con frecuencia como punto de repostado por aquellos la bastante insensatos como para viajar por el sistema, aunque no existe ninguna refinería adecuada. Un grupo de científicos independientes han instalado y camuflado aparatos de transmisión holográfica de alta tecnología dentro de un asteroide en uno de los puntos Lagrange del planeta, con la intención de grabar lo que probablemente será un espectáculo de luces tremendamente impresionante en caso de que la supernova acabe provocando la ignición de la atmósfera del planeta (la comunidad de astrofísicos sigue divida respecto a si este suceso ocurrirá o no). Tienen la esperanza de que el dron de comunicaciones sea capaz de alcanzar el punto de salto antes de que el sistema arda.

El último mundo en Tyrol es un pequeño protoplaneta cuyo estatus formal es fuente de acaloradas discusiones entre aquellos pocos a los que les importa. Ya sea “Siete” (tal como lo llaman los habitantes del sistema) técnicamente un planeta o no, se espera que sea el único cuerpo en órbita que no se verá inmediatamente afectado por la transformación en nova de su estrella. Varias universidades han propuesto la idea de convertir el planetoide en una base habitada permanente desde la cual el proceso puede ser observado con seguridad, aunque nadie ha logrado asegurarse la financiación necesaria para semejante empresa.

FIN DE TRANSMISIÓN

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