Terra Mills

 

Una empresa echa raíces

Millones de personas consumen su amplia gama de productos cada día, pero para sorpresa de muchos quienes disfrutan de estas bebidas, aperitivos y platos, Terra Mills ni empezó su andadura en Terra en absoluto. De hecho, durante el primer siglo de su existencia, Terra Mills estaba situada exclusivamente en Bremen.

Aunque la colonización se inicio en el siglo XXV, no fue hasta el estallido de la Segunda Guerra Tevarin en 2603 que Bremen, y más en concreto Rytif, empezó realmente a despegar. La Armada se fijó en el pequeño planeta agrícola para que contribuyera a alimentar a la fuerza de combate con más personal jamás reunida. A medida que la demanda se disparaba, los granjeros deseaban intensamente el inflijo de créditos del gobierno, pero carecían de la infraestructura necesaria para sacar todo el partido de las subvenciones, por lo que empezaron a compartir sus recursos. Bajo el liderazgo del gobernador de facto Arcturus Koerner, los mayores terratenientes de Rytif se unieron para formar la Asociación de Molienda, Procesado y Cultivo de Bremen, más comúnmente conocida como simplemente Bremen Mills (“Molinos Bremen”). Este colectivo de granjas, centros de procesado y molinos permitió a sus miembros reducir costes al compartir los gastos indirectos de la cara producción a gran escala, así como al proporcionarles un frente unido mediante el que podían fijar precios más altos mediante la negociación colectiva.

En tan sólo unos pocos años, Bremen Mills se convirtió en una potencia económica, y durante las siguientes décadas vio como sus accionistas se hacían tremendamente ricos. Por desgracia, debido a una falta de diversificación, cuando el mercado de grano se desplomó en 2640, Rytif, y con él Bremen Mills, cayó en tiempos difíciles.

 

Cenizas

Aunque las ganancias habían bajado, Bremen Mills logró aguantar. El Imperio seguía necesitando grano, y aunque los márgenes de beneficio eran pequeños, la red ya establecida para el transporte, molienda y procesado permitió a Bremen Mills tener éxito donde otros granjeros se habían visto obligados a cerrar el negocio. Durante este periodo, muchas de las granjas consolidaron sus títulos de propiedad de tierras y, para la llegada del siglo XXVIII, Bremen Mills poseía el mayor terreno de explotación agrícola en todo Rytif y se transformó de asociación a entidad corporativa por derecho propio. Mediante la aplicación de una mayor normalización y optimización de sus métodos, empezaba a parecer que las cosas iban a adoptar un mejor cariz para este grupo empresarial que había tenido que luchar por su subsistencia. Y entonces ocurrió el desastre.

En 2716, los principales almacenes de grano de Bremen Mills, situados a las afueras de Stalford, explotaron, matando a centenares de personas, hiriendo a centenares más y enviando una columna de fuego hacia el cielo que podía verse desde la órbita. Conocido hoy en día como el Gran Desastre de Stalford, los informes oficiales indican que una unidad de filtración rota situada en una zona de mezclado permitió que se fueran acumulando en el aire partículas de polvo de harina hasta que alcanzaron niveles de concentración peligrosos. Una sola chispa fue todo lo que hizo falta para provocar la combustión del aire. El incendio que se desencadenó tras la explosión arrasó decenas de miles de acres cultivados que circundaban los almacenes. Pasaron días antes de que el incendio pudiera ser controlado por completo. A medida que la gente de Rytif examinaba los restos, tenían muy pocas esperanzas de que el colectivo fuera a ser capaz de recuperarse de una catástrofe tan espantosa como ésta.

 

Haciendo crecer un Imperio

Mientras tanto, a unos pocos saltos de distancia, otro conglomerado agrícola estaba experimentando sus propias, aunque menos macabras dificultades.

Terragra, Inc., fundada en 2665 en Terra, había dejado su huella en el sistema mediante su amplia gama de aperitivos tanto dulces como salados. El más popular de estos, Prallies (una barrita de trigo recubierta por una capa de caramelo picante) estaba empezando a hacerse famoso en todo el Imperio. A medida que el número de tiendas y estaciones deseosas de tener reservas de este aperitivo iba aumentando, Terragra no logró encontrar ninguna fuente de trigo asequible que pudieran utilizar para ampliar su nivel de producción.

La solución a los problemas de suministro de la compañía se presentó por sí sola tras la catástrofe en Stalford. Viendo una oportunidad de garantizar su propia fuente de producción, Terragra se ofreció a proporcionar a Bremen Mills el capital necesario para reconstruir sus instalaciones destruidas a cambio de tener una participación mayoritaria en la empresa. Las dos compañías fueron capaces de ponerse de acuerdo en los términos para una fusión de mutuo acuerdo y, en verano de 2717, revelaron su nueva identidad corporativa como Terra Mills, que controlaría la producción en el mucho más asequible Rytif.

Gracias a los recursos combinados de ambas compañías, Terra Mills fue capaz de satisfacer la demanda y los Prallies se hicieron populares en todo el Imperio. En cuestión de una década, las instalaciones de procesado en Rytif habían superado su capacidad previa y Terra Mills pronto empezó a desarrollar una línea de productos siempre en aumento, desde cereales como Dappers a la sempiterna galletita para celebrar festividades Maybelles, e incluso acabaron entrando en el mercado de bebidas.

 

Listo para un sabroso estallido

Aunque los aperitivos introducidos por Terra Mills a lo largo de los últimos dos siglos han solido tener una recepción positiva por parte del público (o, en el peor de los casos, indiferencia), éste no fue el caso con su línea de bebidas inicial. Hoy en día, todo el mundo conoce el surtido de bebidas de Terra Mills (desde Pips a Fieldsbury o Clash) pero en su primer intento, Braga Malt, una bebida de frutas malteada creada como una forma de encontrarle un uso a su excedente de cebada, fue recibido universalmente con desagrado. De hecho, Terra Mills recibió mensajes de odio tras la salida al mercado de Braga. Las quejas describían una bebida que sabía rancia y amarga. Los científicos que se habían encargado de desarrollar el sabor quedaron desconcertados; todo lo que habían probado en el recinto de la factoría sabía delicioso. Para llegar al fondo de la cuestión hizo falta que un director de marketing les hiciera llegar una caja de bebidas procedente de Horus.

Al abrir una lata y probar la bebida que ellos mismos habían enviado, se dieron cuenta de inmediato de la razón de las quejas: sabía fatal. Algo estaba pasando con la Braga Malt entre el instante en que salía de la fábrica y el momento en que llegaba a los estantes de las tiendas. Una cuidadosa investigación revelo que su planta de embotellamiento estaba usando un tipo de compuesto de aluminio que no resistía los rigores del viaje espacial. Al principio, parecía que las únicas soluciones disponibles iban a ser cambiar a unos contenedores más caros, los cuales afectarían seriamente su margen de beneficios, o cambiar la fórmula de bebida para compensar los efectos que tenía en ella el transporte. Insatisfechos por tener que elegir entre dos opciones malas, los científicos del laboratorio de Terra Mills lograron formular una solución completamente diferente. Diseñaron un método para almacenar el carbonatado dentro de nanoburbujas que se mantendrían intactas hasta que la presión circundante fuera totalmente liberada. Este proceso garantizaba que una bebida jamás perdería el sabor y podría aguantar décadas en el espacio sin sufrir ningún efecto adverso. Braga Malt fue rediseñada con esta fórmula revisada y reenvasada bajo el nombre nuevo de Snazzle. La bebida fue un enorme éxito y sigue siéndolo, con una docena de populares sabores que se pueden encontrar en los estantes de las tiendas de todo el Imperio.

 

Big Benny’s

La adición más reciente a la familia de Terra Mills tal vez también sea la más audaz. Tras conquistar el mundo de los aperitivos y las bebidas, han decidido labrarse una posición en el sector de las comidas rápidas. En 2943 compraron una pequeña franquicia de restaurantes de Lo que, desde su apertura tres años antes, se había extendido de una única ubicación o más de cien.

Benicio Lewis, Jr. había crecido en una apartada estación de transferencia en Corel, donde comía el kacho hecho en casa que cocinaba su padre, una combinación de fideos y caldo parecida al ramen que se condimentaba con muchas especias para combatir la pérdida del sentido del gusto que se produce debido a la exposición prolongada a entornos presurizados. Tal como, según Lewis, decía su padre: “Si tengo que vivir dentro de una lata, que me aspen si voy a comer comida que sepa como si procediera de una”. Años después, cuando vivía en Lo, el propio Benny Jr. se dedicó a cocinar kacho para sus amigos, quienes empezaron a comentar el plato a sus amistades. El apoyo recibido por sus amigos convenció a Benny de abrir un pequeño tenderete en un espaciopuerto comercial. Benny Jr. le puso a su tenderete el nombre de “Big Benny’s” en honor a su padre. Dado que ofrecía un plato sabroso por un precio barato, el tenderete estaba abarrotado a todas horas.

A partir de ese humilde comienzo, Lewis abrió con rapidez nuevas franquicias a medida que la “fiebre del kacho” corría como la pólvora. No pasó mucho tiempo antes de que Terra Mills contactara con él con una oferta para dar a conocer al resto del universo su kacho de Lo. A pesar de protestas de los leales fans de la franquicia, Lewis se alegró de venderla, explicando: “A mi padre le habría encantado saber que la gente de todo el verse puede tener algo bueno para comer cuando les hace falta. Y además le encantaba ganar dinero”. Hoy en día, los tenderetes y máquinas expendedoras de Big Benny’s se pueden encontrar en cualquier sitio donde haya gente con ganas de comer un plato caliente por unos pocos créditos.

Para sorpresa de nadie, Terra Mills no se ha detenido aquí. Con una exitosa franquicia de comidas rápidas en su haber, hace poco revelaron su última marca, TipTop, en la Conferencia de la Asociación de Proveedores de 2946. Ofreciendo un amplio surtido de albóndigas rebozadas en tapioca que se pueden comer enteras de un solo mordisco, se prevé que TipTop pronto tendrá una presencia tan ubicua como las demás creaciones de Terra Mills.

Como resultado de estos éxitos, Terra Mills sigue siendo el principal empleador en el sistema Bremen y no muestra ningún indicio de bajar el ritmo. Lo que empezó como una agrupación de granjas se ha convertido en uno de los mayores productores de alimentos de todo el Imperio, cuyos productos se pueden encontrar en cualquier sistema donde vivan seres humanos.

Original. Revisión por Frost.