WillsOp Systems

WILLSOP SYSTEMS

Historia de la compañía

WillsOp es una corporación de responsabilidad limitada con sede en Croshaw que fue fundada en 2902 para el único propósito de desarrollar software para sistemas de puntería de naves estelares. El rasgo distintivo de WillsOp era tan característico como poco valorado: se adherían a una estricta filosofía de “fabricado aquí”. A diferencia de cualquier otra compañía de sensores en el mercado de esa época, WillsOp no utilizaba ningún tipo de código fuente de uso compartido. El resultado fue una plataforma más estable, pero también cerrada y que por lo tanto no podía integrar con facilidad las mejoras externas.

El primer proyecto de la corporación fue una licitación de varios millones de UEC para desarrollar equipamiento de sensores para el programa “Ofensiva desde Portanaves” de la Armada de la UEE, la propuesta de diseño de naves espaciales que acabaría dando lugar al bombardero Gladiator. Desprovista de una marca reconocible y de ningún tipo de precedente tecnológico, el producto ofrecido por WillsOp fue desestimado a favor del DiSys D-33 Multisuite (que ya lleva mucho tiempo retirado de los Gladiators en servicio activo). Los fundadores de la compañía consideraron brevemente la posibilidad de disolverla, pero al final acabaron decidiendo que tenían demasiada confianza en su producto como para permitir que su primera derrota les definiera.

Con esa derrota, WillsOp decidió orientarse hacia el transporte de largas distancias, compitiendo en el mercado civil como un tercer suministrador de opciones de mejora de alta calidad. Durante dos décadas, la compañía pasó prácticamente desapercibida. No firmó ningún contrato de participación y era vista (por la pequeña porción de los compradores que tiene en cuenta a los fabricantes de sensores de naves espaciales) como una opción fiable pero escasamente atractiva. Todo eso cambió repentinamente en 2922.

El 9 de agosto de 2922, una epidemia digital empezó a propagarse de nave espacial a nave espacial. Transmitida desde una boya de sensores no registrada aparcada en una órbita geoestacionaria a distancia de transmisión sublumínica de la segunda ruta comercial más grande de Terra, esa señal inicial empezó a extenderse por todo el sistema. En cuestión de horas, había centenares de naves transportando sin saberlo una aplicación de software adicional; al cabo de una semana, este paquete de datos se había propagado a una docena de sistemas estelares sin que nadie se hubiera dado cuenta.

Y fue entonces cuando DeathGrrrr decidió atacar, usando un virus diseñado para infiltrarse en el código compartido utilizado en la mayoría de los sistemas de sensores y sincronizado para atacar simultáneamente por toda la galaxia. El truco de DeathGrrrr no inutilizó las naves espaciales (algo que habría resultado extremadamente difícil debido a los mecanismos de seguridad instalados por defecto en aparatos no relaciones con el equipo sensor), pero sí que dejó bloqueado todos los equipos sensores infectados en un modo de visión en escala de grises. El tráfico espacial quedó interrumpido hasta que pudo implementarse una solución; se perdieron miles de millones de UEC en operaciones de transporte interrumpidas.

DeathGrrrr jamás llegó a ser capturado o ni tan siquiera identificado, y todavía se desconoce si su ataque fue pensado como una broma o si se trató de algo más siniestro; los análisis del software y el dron que transmitió la señal original no revelaron nada. Pero el método de infección era bien claro: un pequeño programa gusano introducido directamente en el código de uso común. Y lo que resultaba indudable era que el ganador en esta situación era WillsOp.

Gracias a su código único, los sensores de WillsOp no se vieron afectados por el ataque. De la noche a la mañana, la compañía se convirtió en una marca famosa y sus ventas se dispararon. Algunos noticieros llegaron incluso a sugerir que tal vez la compañía fuera la responsable del ataque. Fuera cual fuera la verdad, para el final del año fiscal, WillsOp se había apoderado del 35% de la cuota de mercado en el campo de los sensores de naves espaciales privadas (anteriormente su cuota era del 1%). Esos beneficios adicionales permitieron a la compañía diversificarse, empezando a dedicarse a la fabricación de resistentes radares y escáneres físicos además de seguir desarrollando su software propietario.

Convertida ahora en un líder de mercado en todos los aspectos de la tecnología de sensores, se suele recurrir a WillsOp para los diseños de naves espaciales de alto nivel, y varios diseños de naves de alta calidad utilizan tecnología WillsOp como equipamiento instalado por defecto. Los fuerzas militares también se dedican a cortejar la compañía; los paquetes de WillsOp son estándar en varias naves estelares avanzadas de la UEE.

Sistemas de puntería

En la actualidad, el producto más vendido de WillsOp es el Autocompensador P3, una instalación de software post-compra capaz de ser configurada para casi cualquier nave espacial civil en el mercado. Básicamente, prácticamente cualquier modelo de nave, desde una Drake Herald a la MISC Hull D, puede equiparse con un software P3. El P3 es uno de los mejores sistemas de rastreo de objetivos que hay a ña venta, capaz de rastrear activamente hasta tres naves espaciales y (mediante un dispositivo WillsOp que viene incluído) rastrear pasivamente hasta 512 naves en una esfera de interacción estándar. La compañía diseñadora de videojuegos Original Systems ha comprado una licencia del diseño de interfaz P3 para su juego Arena Commander. Actualmente viene por defecto en todas las naves de entrenamiento.

Origin Jumpworks GmbH ha firmado también un acuerdo con WillsOp para que sea su proveedor exclusivo de sistemas de puntería diseñados expresamente para la variante de nave espacial 325a de Origin. El sistema diseñado por WillsOp debutará con el modelo para el año 2944 de la 325a, y los entusiastas de las naves espaciales lo esperan con expectación.

Sistemas de rastreo

Además de los sistemas de apuntado directo, WillsOp es también responsable de sistemas de rastreo pasivo que se han convertido en los que marcan los estándares de la industria. Mientras que un sensor de puntería normalmente se centra en extraer la mayor cantidad posible de información sobre un objetivo concreto, los sistemas de rastreo son necesarios para mantenerse al tanto de todos los demás contactos en un área determinada. Los rastreadores de WillsOp son capaces de seguir docenas de contactos identificados (limitados solamente por la distancia) a los que poder apuntar de inmediato.

Aunque todos los equipos de puntería de WillsOp requieren el software de puntería propietario de esta compañía para poder funcionar, los aparatos de rastreo en sí pueden ser fabricados por cualquier otra compañía. Los aparatos de rastreo de WillsOp son producidos en forma de módulos de equipo que pueden ser vendidos a otras compañías fabricantes de naves espaciales para que éstas los vendan a su vez con el nombre de su marca. El objetivo de WillsOp es sencillo: introducir a los usuarios en su ecosistema de productos, y luego atraparlos definitivamente cuando decidan buscar un sistema de puntería instalable tras la compra de la nave.

Radar de espacio profundo

Fue un momento de gloria redentora para WillsOp cuando, tras casi cuatro décadas, consiguieron por fin un contrato militar valioso a largo plazo para las fuerzas armadas de la UEE. WillsOp se ha asociado con Anvil Aerospace y la Armada de la UEE para manufacturar tanto la estructura como el software para el sistema de radar LongLook instalado en todos los F7A-R Hornet Tracker. Este aparato con aspecto de cúpula se instala en el espacio para la torreta superior del Hornet, reemplazando los cañones móviles por un radar increíblemente potente.

El LongLook ofrece la mejor vista completa del campo de batalla posible en un caza monoplaza, junto con la potencia de procesado para poder rastrear movimientos de flota y coordinar enfrentamientos a nivel de escuadrón. También hay disponible un modelo civil del LongLook que puede ser instalado en cualquier modelo de Hornet en lugar del contenedor de carga estándar (teniendo cierto efecto en sus prestaciones).

El futuro de la compañía sigue presentándose brillante, aunque los mecanismos de seguridad instalados desde el ataque de DeathGrrrr han permitido que otros sistemas de software puedan florecer de nuevo. Los analistas suelen citar frecuentemente su carencia de opciones para sensores especializados o de uso específico (como, por ejemplo, escáneres de minería rastreadores de metales) como una fuente de beneficios perdidos. Por lo que a ellos respecta, WillsOp parece satisfecha con ser la responsable del equipamiento de sensores estándar y dejar cualquier producto más específico para el resto de compañías.

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